"No queremos seguir teniendo cada vez más nombres en los carteles"
Tras el hallazgo del cuerpo de Nancy Godoy, integrantes del sector educativo exigieron seguridad y justicia.
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En una jornada marcada por el dolor y la indignación, trabajadores de la educación llevaron adelante un "semaforazo" en 9 de Julio y San Martín. La medida, que contó con una alta adhesión, surgió de manera espontánea tras conocerse el hallazgo del cuerpo de Nancy Godoy, una docente que perdió la vida en circunstancias vinculadas a su labor profesional en Corrientes.
La convocatoria, que tuvo replicas en diversos puntos del país, buscó visibilizar la precariedad en la que muchos educadores desempeñan sus tareas diarias, especialmente en establecimientos rurales o con infraestructura deficiente.
Estela Sinópoli, secretaria general de Suteba Tandil, detalló a El Eco los motivos de la movilización y explicó que la decisión de salir a la calle fue tomada tras un plenario nacional de la Ctera.
"A partir de la aparición del cuerpo de nuestra compañera, se tomó la definición de llamar a una medida de fuerza. Hoy hemos decidido volver a sacar las aulas a la calle para decirle a nuestras familias y a la sociedad que tenemos derecho a trabajar de manera segura", sostuvo durante la manifestación, mientras el flujo de docentes que se sumaban a la protesta crecía constantemente.
La referente hizo hincapié en la responsabilidad del Estado frente a la seguridad de los trabajadores. "No puede ser que porque vayas a trabajar a una escuela rural, en condiciones absolutamente deplorables, pagues con tu vida el riesgo de cumplir con tus funciones", sentenció Sinópoli.
La exigencia central de la jornada fue clara y se expresó en cada uno de los carteles que mostraron en el semaforazo: el pedido de justicia por Nancy Godoy, a quien calificó no solo como una víctima de femicidio, sino como una trabajadora que fue abandonada por las condiciones en las que debía ejercer su profesión.
El reclamo también apuntó a la necesidad de abrir la paritaria nacional, un espacio que, según explicaron los manifestantes, no debe limitarse únicamente a la discusión salarial. "En la paritaria discutimos nuestras condiciones de trabajo. Este es un hecho que nos tiene que llamar a la reflexión a nivel nacional, a las comunidades educativas y a la sociedad en su conjunto. No podemos seguir dejando la vida cada vez que vamos a trabajar en condiciones absolutamente deplorables", enfatizó la dirigente ante los presentes.
La violencia social y el impacto en las aulas
Durante la charla con este Multimedios, se debatió sobre el incremento de la violencia en el ámbito educativo. Según los testimonios recogidos en la esquina de 9 de Julio y San Martín, la escuela funciona como una caja de resonancia de la violencia social que atraviesa al país.
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Los docentes señalaron que, en el último año, la preocupación por la integridad física de quienes integran las instituciones ha crecido de manera alarmante, exigiendo que los gobiernos municipales, provinciales y nacionales tomen medidas urgentes.
Sinópoli fue contundente al respecto: "Estamos exigiéndole a quienes conducen los destinos de la vida civil que empiecen a tomar registro de estas situaciones y a hacerse responsables. Nosotros no podemos seguir dejando la vida y poniéndole el cuerpo en juego cada vez que entramos en una institución educativa. Cuando las condiciones de trabajo no están dadas, corremos severos riesgos. El cuerpo de las compañeras es el que está puesto en juego en cada jornada escolar".
El "semaforazo" permitió que los docentes trasladaran sus aulas al centro de la ciudad, buscando que la comunidad tandilense tomara conciencia de la gravedad de la situación. "Hoy trajimos las aulas a esta esquina para que toda la comunidad se entere de que tenemos una trabajadora que no pudo abrir su escuela, una compañera que ya no va a volver", expresó Sinópoli.
La consigna "Ni una docente menos" resonó con fuerza, uniendo el pedido de justicia por el femicidio con la demanda de dignidad laboral.Finalmente, la jornada concluyó con un compromiso de lucha sostenido por los trabajadores, quienes aseguraron que no permitirán que sus nombres se sumen a la lista de víctimas.
"No queremos seguir teniendo cada vez más nombres en los carteles. Queremos seguridad para nuestros trabajos y condiciones dignas para enseñar y aprender. Justicia por Nancy Godoy y derechos laborales para todas y todos los trabajadores de la educación", concluyó la referente, reafirmando la voluntad de continuar con los reclamos.