El largometraje "Gunay" comenzará su rodaje en Tandil con una apuesta por la ciencia ficción y la autogestión
El realizador Agustín Abad inició la preproducción del largometraje de ciencia ficción que explora la cosmovisión de los pueblos originarios y el quiebre de la realidad, filmado íntegramente en locaciones de Tandil, Barker y Juárez.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/gunay_largometraje_3.webp)
La industria audiovisual de Tandil se prepara para un nuevo desafío creativo con el inicio del rodaje de “Gunay”, un largometraje que promete sumergir al espectador en un universo donde la ciencia ficción se entrelaza con lo espiritual y lo mágico. El proyecto, liderado por el realizador Agustín Abad y con la actuación de Tito Lanfranqui, surge como una evolución natural de un trabajo previo que comenzó como una exploración fotográfica y terminó consolidándose en el lenguaje cinematográfico.
Abad, quien proviene del campo de la fotografía, relató en diálogo con El Eco de Tandil cómo el proyecto fue ganando volumen con el paso del tiempo. Inicialmente, su intención era cerrar un ciclo de retratos titulado “Los niños del sol” a través de un cortometraje. Sin embargo, el encuentro con Lanfranqui, con quien ya había compartido experiencias en otros proyectos artísticos, permitió que las ideas convergieran. Ambos se encontraban trabajando en la construcción de un personaje alquimista desde perspectivas distintas, lo que facilitó la unión de fuerzas para dar vida a una narrativa más ambiciosa.
Para llevar adelante esta propuesta, el equipo se nutrió de otros talentos locales, incluyendo a Facundo Lazarte y Andrey Zibetti. Lo que comenzó como un cortometraje de 12 minutos, pensado como una pieza de presentación, pronto se transformó en un mediometraje y, finalmente, en un largometraje. Abad confesó que, a medida que avanzaba en la escritura del guion, se enamoró profundamente de la historia, lo que lo impulsó a expandir los límites de la producción hasta alcanzar el formato actual que hoy entra en fase de rodaje.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/gunay_largometraje_2.webp)
Tito Lanfranqui, por su parte, destacó la naturaleza del proyecto y la libertad creativa que implica. Según el actor, la película se aleja de los relatos naturalistas para adentrarse en un mundo de ciencia ficción cargado de simbolismo. Para él, participar en una producción de este tipo es “sumamente gratificante”, especialmente por la complejidad estética que requiere el uso de máscaras y elementos mágicos, un desafío que el equipo ya puso a prueba con éxito durante la realización del corto previo que sirvió como base conceptual.
La trama detrás del largometraje
El núcleo de la trama de “Gunay” —término que significa sol y luna— se centra en una médica clínica cuya percepción de la realidad comienza a fracturarse. La historia plantea un interrogante profundo sobre cómo la sociedad occidental reacciona ante lo inexplicable. Agustín Abad explicó que la narrativa explora dos caminos posibles para la protagonista: un viaje iniciático hacia una nueva comprensión del mundo, similar a la cosmovisión de las culturas originarias, o un proceso de desequilibrio psíquico bajo la mirada de la medicina tradicional.
La inspiración para este guion, según detalló el director, proviene de experiencias personales y documentales previos en comunidades indígenas de Latinoamérica y Mesoamérica. Allí, el realizador recibió información que, con el tiempo, detonó la necesidad de plasmar estas vivencias en papel. La película busca interpelar al espectador sobre qué sucedería si nuestra estructura de verdad fuera hackeada por eventos que la ciencia actual aún no logra categorizar, obligándonos a cuestionar los límites de nuestra propia psique.
La producción de "Gunay" se destaca por su fuerte componente comunitario y artesanal. El equipo no solo está integrado por cineastas, sino que ha convocado a artistas de otras disciplinas, como escultores locales, quienes han aportado su mirada creativa en la confección de elementos clave como las máscaras que utilizan los personajes. Este diálogo interdisciplinario refuerza la identidad del proyecto, convirtiéndolo en una obra que trasciende el ámbito técnico para convertirse en una construcción colectiva.
Además, otra de las piezas fundamentales dentro del largometraje es Duggan Zuzulich, quien se dedica a componer música para películas y aportó una dimensión sonora que acompaña y enriquece la propuesta estética y narrativa de la obra.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/gunay_largometraje_1.webp)
En cuanto a las locaciones, el rodaje se llevará a cabo mayoritariamente en Tandil. No obstante, la producción ha seleccionado puntos estratégicos en la zona para potenciar la atmósfera del relato. Entre ellos, se destacan las cuevas ubicadas en Barker y un antiguo neuropsiquiátrico en Benito Juárez, espacios que aportarán una carga visual y narrativa fundamental para el desarrollo de la historia. Esta elección de locaciones subraya la intención de aprovechar el patrimonio local para construir un universo cinematográfico único.
Hacer cine en la actualidad
El contexto sociopolítico actual, marcado por ajustes económicos que afectan a diversos sectores, representa un desafío adicional para el equipo. Sin embargo, tanto Agustín Abad como Tito Lanfranqui coincidieron en que la autogestión es el motor que permite que la película sea una realidad. La falta de grandes presupuestos se compensa con el compromiso del recurso humano, donde cada integrante aporta herramientas, tiempo y voluntad para que el proyecto avance a pesar de las dificultades técnicas y financieras.
Para Lanfranqui, esta forma de producir cine es una constante en su trayectoria, especialmente desde su formación en el teatro, donde la colaboración es la base del trabajo. El actor enfatizó que, cuando existe una verdadera disposición y un equipo comprometido, las limitaciones materiales pasan a un segundo plano. La capacidad de llevar adelante un largometraje desde cero, sin grandes estructuras, no solo es un logro personal, sino que también abre puertas para que otros creadores locales se animen a concretar sus propias historias.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/gunay_largometraje.webp)
En definitiva, "Gunay" se posiciona como un ejemplo de resiliencia y creatividad en el cine tandilense. Con el inicio oficial del rodaje en el transcurso de los próximos días, el equipo se prepara para materializar un imaginario que busca desafiar las estructuras de pensamiento del espectador. La apuesta por la autogestión y la integración de diversas disciplinas artísticas promete convertir a este largometraje en una pieza destacada dentro del panorama audiovisual local, demostrando que la voluntad y el talento son suficientes para desafiar lo imposible.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil