Nueva Era cumple cien años de historia
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Un siglo. Cien años de trayectoria. Sin dudas, motivo de orgullo para una institución. Y mucho más para un diario, que supo sobrevivir a las crisis económicas como así también a los avatares de la política, más aún en tiempos en que la libertad de prensa era un derecho que se batallaba. Hoy llegó ese día trascendental para el vespertino de Tandil, para el colega Nueva Era.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFue fundado el 1 de octubre de 1919 por José Antonio Cabral padre, un pionero que dejó su impronta en la ciudad. Hablar de Nueva Era es rendirle homenaje a Cabral y a su hijo José Antonio Cabral, continuador de su obra.
Cabral nació en Buenos Aires, el 25 de agosto de 1872. Era hijo de Pedro Cabral, que murió ese mismo año, y de Victorina Couget, uruguaya. Siendo niño, su madre se trasladó a Tandil y aquí escribió páginas de grandes logros que aún perduran, como Nueva Era y la Biblioteca Rivadavia.
Desde pequeño tuvo que ambientarse al trabajo rural, moneda corriente en la época. Pero así como ofició de resero o tambero, también se dedicó a enseñar. Autodidacta infatigable, fue más tarde empleado del Juzgado de Paz (1808 a 1904) y en 1906 se recibió de escribano.
Antes, en 1901, había fundado un diario: Luz y Verdad. En 1917 y 1918 fue designado comisionado municipal (ocupó también los cargos de senador provincial y diputado nacional, entre otros).
El 1 de octubre de 1919 fundó Nueva Era y en la década de 1930, tras la caída de Yrigoyen, supo de la cárcel por defender sus ideales. Cabral murió el 25 de agosto de 1952, exactamente a los ochenta años.
Fue el principal impulsor en la fundación de la Biblioteca Rivadavia, el 2 de junio de 1908, institución que abrió sus puertas 23 días después de la rúbrica del acta constitutiva. Durante muchos años, fue el epicentro de la cultura en esta ciudad.
A la muerte de Cabral, su hijo José Antonio asumió la conducción del diario hasta su fallecimiento en 1966. Por entonces, tomó las riendas su esposa Leonor Diez de Cabral.
Otra era
Desde 1973, Aníbal Filippini dejó su impronta en el tradicional medio tandilense, pero además tuvo un rol muy activo en cuanto a la participación en las entidades y ámbitos de la prensa nacional.
Filippini había nacido en Buenos Aires, el 5 de diciembre de 1926. Su rol como director de Nueva Era lo llevó a convertirse en secretario del Consejo Ejecutivo de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), durante los períodos comprendidos entre 1986 y 1990, y también fue secretario de relaciones institucionales en el período 1990 a 1991.
Integró el grupo fundador de la Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina (Adira), entidad de la cual fue consejero titular (1979-1982), vicepresidente 2do. (1982-1988), presidente (1988-1994), vicepresidente 2do. (1994), consejero titular (1996), y consejero suplente (1998-2004). Además, fue presidente de la Asociación de Diarios del Sur, con sede en Buenos Aires, y fue miembro fundador del Grupo Diarios Bonaerenses.
Una rica historia de sueños e ideales trajo a Nueva Era hasta aquí y lo instaló en el centenario, todo un siglo contando las noticias de estas sierras y de la zona. Merecidas felicitaciones para la entidad colega, compañera en los grandes desafíos que impone la transformación de los medios de comunicación.
