Punto de Encuentro abrió sus puertas e invitó a creer que “otra salud es posible”
La propuesta busca fortalecer la autonomía de sus integrantes mediante la comercialización de productos artesanales.
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Las instituciones EsTandil Tomate y Quereme así piantao dieron un paso fundamental en su trayectoria con la apertura oficial de Punto de Encuentro. El nuevo espacio, ubicado en un inmueble que permanecía cerrado y fue recuperado para tal fin, funciona ahora como un centro de comercialización y vínculo directo con la sociedad tandilense.
La iniciativa surgió a partir de una propuesta del Sistema Integrado de Salud Pública y se consolidó tras un intenso trabajo entre ambos dispositivos, con el firme objetivo de ofrecer una salida laboral para personas vinculadas al sistema de salud.
Sandra Fraifer y Jorgelina Staneck, referentes del proyecto, destacaron que esta apertura representó la materialización de la premisa de que “otra salud es posible”. Según explicaron, el trabajo cotidiano en los centros de salud y en el ámbito de la salud mental permitió comprender que las personas no solo mejoran mediante la atención médica, el abordaje psicológico o el uso de fármacos.
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Por el contrario, señalaron que resulta vital contar con dispositivos que permitan a los individuos sentirse sujetos activos dentro de una sociedad que los reconozca por su capacidad productiva.
La denominación del lugar no fue azarosa y formó parte de las decisiones horizontales del grupo. Originalmente pensado bajo una lógica estrictamente comercial, el concepto evolucionó hacia el de Punto de Encuentro, un nombre que surgió de forma colectiva para nominar al espacio desde una perspectiva sanitaria y humana.
Para los organizadores, la intención fue resaltar la importancia de construir un vínculo constante con los vecinos que se acerquen a conocer la propuesta, logrando una común unidad que trascienda la mera transacción y fomente la integración real de los usuarios.
El proceso para llegar a la inauguración demandó un esfuerzo de articulación entre dos instituciones con recorridos distintos pero con un punto de contacto ineludible: ser dispositivos de inclusión social y laboral.
A través de una construcción democrática de ideas, los integrantes lograron embellecer el lugar y organizar la logística para el traslado de las diversas producciones. El sitio funcionará de lunes a viernes, en el horario de 8 a 12, con la perspectiva de ampliar la franja horaria a medida que más personas se incorporen a las tareas de atención al público y gestión del local.
Sabores artesanales y compromiso sustentable
Los protagonistas de esta iniciativa, entre ellos Pablo Ricardo, Cecilia Busquets y Gustavo Montes, manifestaron sus grandes expectativas ante el inicio de esta nueva etapa de ventas.
Con entusiasmo, recalcaron que este dispositivo es un lugar para compartir y aprender de forma recíproca, donde la onda positiva y el esfuerzo compartido son los pilares para que el emprendimiento sea sostenible en el tiempo. El objetivo final es que el proyecto funcione como un motor de crecimiento para sus actuales miembros y pueda brindar oportunidades a nuevos integrantes en el futuro cercano.
En cuanto a la oferta gastronómica, los integrantes de Quereme así piantao se encargan de la elaboración artesanal de pizzas, prepizzas y diversos tipos de panes. Por su parte, la cooperativa EsTandil Tomate, nacida en el Centro de Salud Belgrano, aporta dulces orgánicos realizados a partir de la recolección propia de frutas, además de conservas como topinambur, habas y tomates de su propia huerta.
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También ofrecen a los clientes los “Tandilinos”, unas masitas con nueces bañadas en chocolate que ya se posicionan como uno de los atractivos del catálogo. La propuesta se completa con una estación de café de origen tandilense y características orgánicas, reforzando la identidad local del espacio.
En sintonía con la filosofía del proyecto, el cuidado del medio ambiente y la economía circular están presentes en cada detalle de la infraestructura: gran parte de las estanterías del local fueron fabricadas con madera reciclada, otra de las líneas de producción que desarrolla la cooperativa para dar nueva vida a materiales en desuso. De esta manera, el espacio no solo ofrece alimentos de calidad, sino que promueve prácticas de consumo responsable.
Finalmente, los responsables de Punto de Encuentro invitaron a toda la comunidad de Tandil a acercarse, colaborar y participar activamente del proyecto. El crecimiento de este dispositivo de salud dependerá en gran medida de la respuesta de los vecinos y de la capacidad de los usuarios para consolidarse en la dinámica de trabajo diario.
Con esta apertura, la ciudad suma un nuevo referente de economía social, donde la salud se entiende como un proceso integral indisolublemente ligado a la dignidad del trabajo y al reencuentro con el otro.