"Sabemos que no alcanza", analizó Larraburu sobre el acuerdo paritario
El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio se refirió al reciente cierre de la paritaria trimestral.
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El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de Tandil, José Larraburu, brindó detalles a El Eco de Tandil sobre el reciente acuerdo paritario alcanzado por el sector mercantil el pasado martes.
El dirigente gremial explicó que la negociación se cerró bajo condiciones similares a las establecidas hace tres meses, contemplando un incremento salarial del 5,7 por ciento, el cual se verá reflejado en los haberes de los trabajadores a través de tres tramos mensuales del 1,9 por ciento cada uno.
A este esquema se le suma una compensación no remunerativa de 50.000 pesos, que será abonada en dos cuotas iguales de 25.000 pesos, impactando directamente en los salarios correspondientes a octubre y noviembre.
Este acuerdo, que tiene una vigencia trimestral, establece que las partes involucradas volverán a reunirse en enero para evaluar la situación económica y discutir una posible actualización de los ingresos.
Larraburu, quien fue reelecto recientemente al frente del gremio en Tandil, analizó el impacto de estas cifras en el bolsillo de los trabajadores del sector. Al ser consultado sobre la recepción de este aumento por parte de los empleados, el dirigente fue contundente al expresar que hay una brecha entre los ingresos y el costo de vida actual, subrayando que la realidad económica supera cualquier porcentaje de ajuste.
En este sentido, Larraburu manifestó: "La realidad que sabemos que es poco, que no alcanza, que no es la suma que nosotros querríamos que tuviéramos de aumento, pero como decimos, desde hace 3 años, este gobierno fue el único que le puso techo a las paritarias y un aumento más grande no sería homologado por el Ministerio y de esa forma las empresas no estarían obligados a pagarlo. Sabemos que no alcanza, pero tenemos el techo ese de la paritaria y mucho más no se puede conseguir".
Al abordar la posibilidad de que este acuerdo sufra trabas en su homologación, como ha ocurrido en instancias anteriores durante este año, Larraburu se mostró optimista. Aseguró que, al tratarse de un esquema muy similar al trimestre previo, no se esperan mayores complicaciones en el proceso administrativo.
"Últimamente venimos teniendo acuerdos trimestrales y este es muy similar al anterior, así que en ese sentido no va a haber problema", afirmó el dirigente, buscando llevar tranquilidad a los trabajadores que aguardan la aplicación efectiva de los nuevos valores en sus recibos de sueldo.
La compleja situación del sector comercial
Más allá de la cuestión salarial, el secretario general del SEC Tandil realizó un diagnóstico preocupante sobre la realidad laboral en la ciudad. Según los registros del sindicato, el sector atraviesa un momento crítico caracterizado por una tendencia inédita: el número de bajas de trabajadores supera al de las altas.
Larraburu señaló que, si bien se observa un movimiento constante en el centro de la ciudad con la apertura de nuevos locales, la realidad estadística refleja un cierre masivo de comercios que impacta directamente en el empleo registrado y en la estabilidad de las familias tandilenses.
El dirigente explicó que esta dinámica no se limita únicamente al microcentro, sino que se extiende a otros polos comerciales de la ciudad, como Villa Italia, la zona de la avenida Brasil, Villa Aguirre y los alrededores de la calle Actis.
En estos puntos, que en años anteriores experimentaron un crecimiento sostenido debido a costos de alquiler más accesibles, hoy se percibe una contracción marcada. Muchos propietarios han optado por cerrar sus puertas definitivamente o, en otros casos, continuar la actividad sin personal contratado, absorbiendo ellos mismos las tareas operativas para reducir los costos fijos.
Larraburu destacó que, a diferencia de años anteriores donde el mercado laboral se mantenía en un equilibrio relativo, el presente ciclo económico ha marcado un punto de inflexión negativo. La combinación de una caída en el consumo, el aumento de los costos operativos y la imposibilidad de trasladar esos gastos a los precios finales ha generado un escenario donde la supervivencia de los pequeños y medianos comercios se vuelve cada vez más difícil, arrastrando consigo la pérdida de puestos de trabajo.
"La verdad que no termina de alcanzar. Un vendedor va a cobrar este mes 1.200.000 pesos y viviendo en Tandil, sabemos que esa plata no te alcanza", sentenció Larraburu, dejando en evidencia la profunda preocupación que atraviesa a los trabajadores mercantiles ante la pérdida constante de poder adquisitivo frente a la inflación acumulada.