Con una nutrida capacitación pasó la Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita
Del 21 al 27 de agosto, profesionales de la salud, impulsaron distintas actividades para promover la educación ante la principal causante de muerte en la sociedad. A través de capacitaciones y charlas presenciales y virtuales, convocaron a toda la comunidad. El balance por parte de los organizadores es "más que positivo".
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Del 21 al 27 de agosto se realizó la Semana de la Muerte Súbita, días claves para concientizar a la población sobre la importancia de reconocer la principal causa de muerte y actuar al respecto. En este marco, el doctor Nicolás Vecchio, Florencia Brugeser, Ramón Suasnábar y Román González replicaron en la ciudad, desde la Clínica del Corazón, el Hospital Santamarina y vía Zoom, la grilla de actividades que desarrollan desde años anteriores en centros de salud de Capital Federal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la semana brindaron cuatro talleres de RCP, de los cuales tres apuntaron al mismo personal del salud de las instituciones mencionadas, y cerraron el ciclo de charlas, con un encuentro abierto a la comunidad, con una concurrencia de más de 180 inscriptos, y un balance positivo por parte de los organizadores.
“El hecho de llegar a la comunidad y a los colegas fue con la idea de generar algo que vaya creciendo”, expresó Nicolás Vecchio, en diálogo con este Diario, y aseguró que el objetivo en esta oportunidad estuvo más que cumplido. “Lo más importante es que se generó el entendimiento entre los concurrentes, tanto a las charlas como a las capacitaciones, y las ganas de aumentar la propaganda apuntada a la concientización y prevención de RCP”.
Alta incidencia
“La muerte súbita es la principal causa de muerte”, afirmó el especialista y explicó que “cuando desglosamos esta premisa, podemos afirmar que el 30 por ciento de la mortalidad por año en Argentina y a nivel mundial es por enfermedad cardiovascular, y la mitad de esos casos son por muerte súbita”.
Al mismo tiempo, el especialista profundizó que “este es un suceso repentino en una persona aparentemente sana, por eso toma por sorpresa” y detalló que “siempre es de origen cardiovascular y se debe en general a arritmias malignas, de hecho cuando uno desglosa las causas de muerte, dentro de cada grupo, esta opción es la primera, y generalmente se da con mayor frecuencia en los extremos de la vida, en los lactantes, que no se sabe muy bien por qué, y en los adultos mayores".
“Hace años que se trabaja en esto, por ejemplo los chequeos que se piden a la hora de realizar diferentes actividades, o cuando se ingresa a un nuevo trabajo por rutina, tanto los de sangre como electros son para pesquisar afecciones cardíacas que pueden generar la muerte súbita”, comentó Vecchio, haciendo referencia al abordaje actual en algunos ámbitos sociales, y agregó que “la movilización viene desde ese lado, de tratar de encontrar aquellos pacientes que tienen una enfermedad cardíaca que los predispone a tener muerte súbita”.
Sin embargo, el profesional de la salud comentó que “en un registro norteamericano hace un par de años, el 85 por ciento de los pacientes que hacía muerte súbita no tenía ninguna enfermedad previa, o sea que más allá de que le hagamos chequeos a la gente, les pueden dar resultados con parámetros normales a la mayoría y así y todo les puede dar muerte súbita”.
Ante esa situación resaltó que “entonces la idea no sólo es prevenir desde la prevención cardiovascular, que tienen que ver con factores de riesgo, como es la hipertensión, el colesterol, la diabetes, el sedentarismo, el tabaquismo, el estrés, sino concientizar a la población, que así y todo previniendo, haciendo todo lo necesario, puede tener muerte súbita igual”.
Ante estas medidas de prevención "es muy importante avanzar en la concientización de la comunidad sobre la necesidad de hacer la Reanimación Cardiopulmonar, en la que uno tiene cuatro minutos para actuar, después del cuarto minuto, ya hay daño cerebral y después del octavo, las chances de revertir ese paro cardíaco son prácticamente nulas”, sostuvo Vecchio.
¿Quién puede evitarla?
Como bien explicó el Doctor Vecchio, la forma de prevenir que el paro cardíaco se transforme en muerte súbita es haciendo RCP. En la inmensa mayoría de las veces que estos episodios suceden son fuera de los hospitales, en la que los testigos son las personas idóneas para actuar, generalmente hay uno o más.
Es por eso que resulta de vital importancia educar a la comunidad para poder identificar la situación, actuar rápido, pedir ayuda y empezar a hacer Reanimación Cardio Pulmonar. “La sociedad no tiene la suficiente conciencia de esto. Realmente no hay tanta difusión, ni visibilización, como otras campañas, como puede ser el cáncer, o la enfermedad cardiovascular misma, pero no así sobre la muerte súbita", afirmó el especialista, y comentó que “concientizar a la población sobre la necesidad de hacer RCP, es una dinámica que arrancó en Estados Unidos y en Europa, hace ya más de diez años”.
En paralelo, dijo que "en Argentina en 2016 hubo una movida desde la Sociedad Argentina de Cardiología, a través de la fundación, para impulsar estos cambios en la población. Con esta premisa, se planteó la dinámica con ejemplos cotidianos que incluyen a los actores sociales, y el doctor los mencionó: “Si ocurren casos de muerte súbita en una cancha de fútbol, los árbitros tienen que saber hacer RCP , y eso no está reglamentado”.
Al mismo tiempo, el profesional de la salud destacó la importancia de contar con un desfibrilador automático, ya que la desfibrilación ventricular es una de las causas de mayor influencia en los paros cardíacos, es un arritmia que se revierte con el desfibrilador automático.
Ante estos argumentos, Vecchio dejó entrever que no sólo es una urgente necesidad social contar con la capacitación pertinente al tema, sino que también deberíamos contar con los desfibriladores en todos los ámbitos de concurrencia posibles, al alcance de todos.
En resumen a los temas abordados, el especialista expresó que “la idea entonces es mentalizarnos que ante una situación de estas características, debemos estar preparados para aplicar RCP antes del cuarto minuto, y la sociedad debe disponer de desfibriladores automáticos, en todos los lugares posibles”.
Ante la propuesta de implementar la obligatoriedad de desfibriladores automáticos, el médico comentó que “para eso se hizo una ley que se votó en el 2018 y recién se aprobó este año, que regulariza y obliga a las instituciones y los lugares que tengan un flujo de más de mil personas en circulación, a tener desfibriladores, ubicados de manera estratégica, y a entrenar a su personal a conocer las maniobras de RCP y cómo utilizarlas”.