Sufrió un paro, quedó sin pulso y un empleado tandilense lo reanimó
El tandilense Camilo Fernández, de 34 años, reanimó el pasado miércoles por la tarde a un hombre de 57 años que había sufrido un paro cardiorrespiratorio en la oficina de Anses de Villa Gesell, donde se encontraba prestando servicio.
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Un dramático episodio se registró este miércoles en la oficina de Anses de Villa Gesell, donde Camilo Fernández, un empleado tandilense, se encontraba prestando servicio porque, debido a la pandemia, el número de personal era escaso. Un hombre ingresó y, luego de ser atendido, sufrió un paro cardiorrespiratorio y quedó tendido en el suelo sin pulso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailReconocido en el ámbito deportivo local, ya que supo ser uno de los centrocampistas más destacados del fútbol tandilense, Fernández (34) demostró que también sabe aplicar sus conocimientos en primeros auxilios bajo presión.
En comunicación con El Eco de Tandil contó con detalles lo que ocurrió y destacó que desde el hospital geselino lo felicitaron y le dijeron que si no le hacía RCP hubiese sido imposible luego revivirlo.
Señaló que debió viajar a prestar servicio a la localidad balnearia por tres días porque allá, en el contexto de pandemia, son pocos los que están en condiciones de trabajar. “Entonces vinimos para dar una mano, porque está dentro de lo que es la Regional 1, y la sede está en Tandil”, sostuvo.
El miércoles ingresó a las oficinas ubicadas en la avenida 3 un hombre de 57 y cuando se estaba retirando, luego de que lo atendiera Fernanda Rossi, otra trabajadora tandilense, se descompensó y quedó tendido en el suelo sin signos vitales.
Ante la atenta mirada de los presentes que no sabían cómo responder ante tal situación, Fernández aplicó los conocimientos aprendidos en un curso que efectuaron tiempo atrás los trabajadores de la Udai local y comenzó a efectuarle una reanimación cardiopulmonar.
“Yo le tomé el pulso en el cuello y la muñeca y noté que no tenía. Entonces dije ‘hay que hacerle RCP’, pero nadie sabía”, recordó y agregó: “A nosotros en Anses nos capacitan para poder hacerlo, entonces comencé a reanimarlo y revivió. Estuve 12 minutos haciéndole hasta que llegó la ambulancia y se lo llevaron. Ahora está internado en terapia intensiva”.
Relató que ni siquiera los efectivos policiales presentes en Unidad de Atención Integral sabían realizar la reanimación pero evaluó que, probablemente, justo la persona capacitada no estaba ya que hay muchos empleados de licencia por el coronavirus.
De cualquier forma, destacó que en Tandil, a diferencia de lo que acontece en Villa Gesell, la gran mayoría de los trabajadores saben aplicar RCP debido a que casi todos participaron del curso.
Situación límite
Si bien Fernández estaba capacitado para poder reanimar a una persona ante una situación límite, nunca imaginó tener que hacerlo y reconoció que tras el episodio quedó shockeado.
“Nunca había tenido una situación de esta índole, casi me muero. El tema fue después, porque realmente tenía un susto terrible, no sé si fue la adrenalina o qué, pero lo hice sin pensar”, reveló.
Informó que la víctima era de “grandote”, por lo que demandó que el trabajo sea más arduo, teniendo en cuenta que para hacer RCP se debe aplicar cierta fuerza para ejercer presión en el punto.
Señaló que cuando el hombre de 57 años respiraba le abrían la mandíbula para que aeroventilara y ahí frenaba con la reanimación. Pero a los pocos segundos, cuando nuevamente se quedaba sin signos vitales, debía volver a realizar las maniobras.
“El miércoles estuve todo el día en shock. Contento porque zafó, pero la situación te deja atónito. No estás preparado para eso, o por lo menos yo, porque no me dedico a eso”, se sinceró.
Tras el hecho, recibió llamados del jefe regional de Anses, del jefe de la Udai y de las autoridades tandilenses –Federico Martínez y Darío Méndez-. Además, los propios médicos y autoridades sanitarias lo felicitaron.
Rememoró que el hombre estaba con Jeremías, su hijo, y que cuando entró en paro el joven salió corriendo a buscar un doctor: “Son esas cosas que no pensás. Y después, cuando llegué al Hospital, llorando me dio un abrazo y me dijo ‘¡loco, salvaste a mi viejo!’”.
El trabajo de los empleados estatales
A fin de erradicar el estigma que hoy pesa sobre gran parte de los empleados estatales, Camilo Fernández remarcó que el trabajo que hacen no se condice con la vaga idea que muchos ciudadanos tienen y destacó que no pararon de operar durante la pandemia.
“Por lo general, los empleados públicos laburan mucho y están muy estigmatizados. Pero esta bueno mostrar, mas allá de este caso, que sí se trabaja. Nosotros le ponemos siempre el lomo para que la gente realmente pueda llegar a todas las prestaciones, y se puedan cubrir todos los frentes, más en estos momentos tan duros”, aseguró.
Remarcó que en este 2020, marcado por la pandemia del coronavirus, las oficinas solo estuvieron cerradas durante los primeros 40 días del aislamiento estricto decretado por el presidente Alberto Fernández y luego estuvieron abiertas ininterrumpidamente.
“Y atendimos siempre sin turno, entonces es importante el reconocimiento al empleado público, porque muchas veces uno dice ‘el empleado estatal…’ pero estamos obligados a saber RCP, por ejemplo, y ahora se dio esto”, resaltó y concluyó: “No es solamente un tipo que está atrás del escritorio y que recibe un sueldo del Gobierno. Hay personas y se trabaja muy fuerte”.
