Tras dos semanas internado, el paciente que contrajo hantavirus fue dado de alta
El hombre de 39 años que había ingresado a la Clínica Chacabuco con un cuadro de hantavirus fue dado de alta el lunes al mediodía, luego haber recibido durante dos semanas un tratamiento de sostén.
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Tras dos semanas de internación en terapia intensiva, el hombre oriundo de Gardey que había contraído el hantavirus fue dado de alta y ya se encuentra en su casa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl lunes 18 de marzo, un camionero de 39 años ingresó a la Nueva Clínica Chacabuco con un cuadro sintomático similar al del hantavirus. Tras los análisis correspondientes, se detectó que efectivamente era el primer episodio confirmado de esa enfermedad en Tandil, por lo que el paciente permaneció en terapia.
Por lo general, según explicó Florencia Bruggeser, directora médica de la Clínica Chacabuco, se atienden entre uno y dos casos anuales de hantavirus en la ciudad, una afección que no cuenta con un procedimiento específico de curación.
“Hay varios tratamientos que en algún momento se han utilizado pero con respuestas variables. Por eso no son recomendados”, aseguró Bruggeser, a la vez que informó que a este paciente le hicieron un tratamiento de sostén, el cual consiste en atenuar los síntomas.
En este caso, lo más afectado eran los pulmones. “El tratamiento de sostén básicamente fue oxígeno con ventilación no invasiva, con una máscara en terapia intensiva, pero sin llegar a estar conectado con un tubo al respirador”, detalló la médica.
Si bien esta enfermedad tiene una potencialidad de ser muy grave o incluso fatal, el paciente evolucionó muy bien y ya recibió el alta. No obstante, deberá continuar realizándose chequeos médicos porque “el hantavirus tiene algunas manifestaciones que pueden aparecer durante las convalecencias”.
Por ejemplo, podría comenzar a perder pelo, a sentir dolores musculares o presentar síntomas oftalmológicos. “Nada de gravedad, pero son algunas cuestiones que el paciente tiene que saber que pueden aparecer”, expuso Bruggeser.
Área endémica
La provincia de Buenos Aires integra una de las cuatro zonas endémicas junto con la Precordillera sur, el área de Salta y Jujuy y la zona de la Mesopotamia.
Se debe, según analizó Bruggeser, a la presencia del vector, que en este caso es el ratón colilargo. “El vector tiene el virus en su organismo y lo elimina a través de la orina, la saliva y la materia fecal. Y eso contamina el ambiente. Además, tiene que ver también con la ecología de cada lugar”.
Entonces, lo que se realiza en estas situaciones es una evaluación en los lugares de trabajo o en el domicilio del afectado para ver si hay nidos de ratas o cuevas. “Si se encuentra algo, se lleva a cabo una desratización. Pero sólo se hacen donde el paciente más frecuenta para evitar que haya riesgo con otras personas”, añadió.
De cualquier manera, aseguró que no hubo ningún brote, como sí sucedió en el sur del país, donde fallecieron diez personas, sino que está dentro de lo esperado.
“Visitaremos Gardey el miércoles”.
Federico Sánchez Chopa, director de Bromatología, le confirmó a El Eco Multimedios que el próximo miércoles viajarán a Gardey para visitar el hogar del hombre afectado.
“Además de chequear las condiciones en las que se encuentra, que para nosotros es esencial, vamos a llevar a Zubigaray, el delegado de la localidad, cebos raticidas para que pueda repartir a la gente. Desde Bromatología siempre hacemos eso para que puedan abastecerse en caso de que así lo soliciten los vecinos”, detalló Sánchez Chopa.
Respecto a la zona de contagio, descartó que pueda haber sido en Neuquén, a donde el camionero había trasladado polvo de piedra. “Seguramente haya sido la cepa autóctona de la zona de Buenos Aires, y probablemente lo haya contraído en alguna planta de silos”, finalizó.
Quiénes están más expuestos al contagio y cuáles son las causas
Las personas con mayor riesgo de contraer este virus son los trabajadores agrícolas, forestales y aserradores, es decir, quienes comparten el hábitat del ratón silvestre. Asimismo, se encuentran expuestos también quienes hacen picnics o acampan al aire libre.
En ese sentido, la directora médica de la Clínica Chacabuco expresó que, debido a su oficio, el hombre de 39 años “levanta tanto materiales como a veces trigo, y en lugares donde hay cereales por lo general hay roedores”. Además, según le informó la familia, en su domicilio no hay ratas.
La transmisión al ser humano es fundamentalmente a través de la vía respiratoria y, según advierte el Ministerio de Salud, puede ser por respirar aire contaminado por saliva de un ratón infectado; respirar orina o excrementos de un ratón infectado; o ingerir alimentos contaminados con orina, heces o saliva de un ratón infectado.
Cómo prevenir
Para no contraer el virus, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires recomienda sellar con materiales resistentes, como acero y cemento, todas las aberturas por donde puedan ingresar los ratones, eliminar elementos en desuso que puedan servir como refugio, mantener alimentos almacenados en envases herméticos, no dejar restos de comida -incluidos los de mascotas- al alcance de los roedores, realizar adecuada disposición de basura en recipientes cerrados con tapa, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor del domicilio y ventilar por 30 minutos lugares que han permanecido cerrados, ya que de esta manera se desactiva el virus. Una vez aireado el espacio, lavar con una parte de lavandina diluida en 10 partes de agua, y recién luego de eso barrer para no levantar polvo, siempre con la protección de barbijo y guantes.
