Un grupo de enfermeros de Tandil emprendió una noble tarea solidaria y necesita ayuda

Bajo el lema “Ayudar cura el alma” surgió la agrupación Apapachoa Tandil como iniciativa de un grupo de enfermeros del Hospital Ramón Santamarina, que emprendió la noble tarea de ayudar desinteresadamente. Así es que viajan a distintas localidades del país, llevando medicamentos y otras cosas que necesitan en cada uno de los lugares.

Claudia Goyeneche, una de las integrantes de la agrupación, explicó que “es una movida que armamos nosotros, de manera particular, hace unos años en nuestras vacaciones. Yo soy empleada del Hospital y notamos que había un montón de medicación que se terminaba venciendo porque no era utilizada en Tandil, muestras médicas y otras a las que no se les daba uso y se terminaban venciendo”.

Entonces, en sus viajes de vacaciones llevaban la medicación y veían en qué institución de salud hacía falta.
“Fuimos dos años con nuestros hijos y hace un par de años empezamos a sumar amigos, también compañeros del Hospital, casi todos somos enfermeros, y están sus parejas y familias. Es un grupo de amigos, no es que tenemos una institución, sino que una vez al año viajamos, no lo hacemos más veces porque no nos da el presupuesto hacerlo más seguido”, indicó.

En tanto, contó que antes no planificaban a qué lugar ir, pero desde que conformaron el grupo sí lo hacen. Eligen un destino puntual y averiguan cuáles son las necesidades antes de viajar.

Así fue que estuvieron en pueblos de Santiago del Estero, en San Juan dos veces, en Entre Ríos el año pasado, cerca de La Poma, en Salta, y hora el 9 de octubre parten hacia Malanzán, en La Rioja, donde se van a encontrar con el doctor Luis Rey, cuyo caso se hizo conocido en los medios por estar más de un mes seguido de guardia, por no haber médico que lo reemplazara.

Suma de
voluntades

Claudia Goyeneche explicó que siempre realizaron los viajes en sus vehículos particulares. “Sí, con mucha ayuda porque conseguíamos medicación y en su momento el Hospital nos dio para el combustible. Ahora, con todo el problema económico que hay no, pero al menos nos otorgaron los días, ya no nos estamos tomando nuestras vacaciones”.

Y aseguró que hay una “suma de voluntades porque todo el mundo colabora, hemos hechos eventos para juntar plata porque este año conseguimos por suerte que un minibús nos lleve. No nos cobra, pero obviamente tenemos que conseguir para el combustible”.

Al ser el vehículo más grande, les permitirá llevar más cantidad de cosas, de medicación, alimentos, leche, libros y cosas que “en otro momento no hubiésemos podido al ir en nuestros vehículos. Uno lo hace porque lo siente y realmente la gente responde, nos empezaron a llegar medicación, ropa, alimentos”.

Donaciones

Telma Maldonado explicó que el grupo está conformado por 12 personas, la mayor parte de ellos es enfermera.

“Medicación, alimentos y ropa tenemos, hay insumos que no se nos habían ocurrido y que necesitan que son muletas, andadores, sillas de ruedas, bastones, tensiómetros, estetoscopios, termómetros, nebulizadores, así que quien pueda donar, será bienvenido”, sostuvo.

Claudia Goyeneche agregó que en el caso de la medicación, muchas veces en el Hospital de Tandil no se usa porque hay mucha cantidad o por ejemplo, hay algún tipo de medicación pediátrica que no se usa en Tandil por el tema del tipo de agua, pero en otros lugares sí se utiliza.

“Todo eso, en vez de esperar que se venza, alguien lo puede aprovechar. Este año fue idea de Telma ir a Malanzán, nos pusimos en contacto con el director médico de allí, es un pueblo muy chiquito y necesitan otras cosas además de medicación”, indicó.

El alma
llena

En cuanto a las sensaciones que les provoca esta noble labor que llevan adelante, Telma Maldonado explicó que hay distintas etapas. “La que estamos atravesando ahora de adrenalina, porque tenemos que conseguir cosas, llegar con el combustible, que no pase nada entremedio. Después está la del viaje, que es la de la esperanza, porque vas camino al objetivo, y después es la de recibir nosotros porque cuando vos das, recibís”, graficó.

Y expresó que “a nosotros nos hace muy bien poder hacerlo, porque volvés con el alma llena, y la gente es muy agradecida, es maravillosa”.

Capacitación

Edgardo Montaruli explicó que demás de las donaciones que llevan, brindan capacitaciones en los lugares a los que viajan.

“Ellas además de ser enfermeras son profesoras del Instituto de Enfermería, entonces llevan una capacitación a esos lugares para bomberos, enfermeros, para aquellos que lo quieran, de RCP, van a hacer un curso, no es solo llevar cosas sino también conocimientos, brindar algo más”, señaló.

Rifas y
eventos

Invitaron a la comunidad a un evento musical que realizarán el 8 de octubre, a las 21, en La Cautiva, para recaudar fondos para terminar de pagar combustible. La entrada cuesta cien pesos por adelantado y 120 en el lugar.

Contaron que el combustible cuesta alrededor de 15 mil pesos para ir y volver, y que ya juntaron casi la mitad.

“Se tratará de llegar a ese valor y sino igual lo vamos a hacer, sino lo haremos de nuestro bolsillo”, afirmaron.
Asimismo, aquellos que deseen colaborar, hay a la venta dos rifas, una por un lechón y un pollo y la otra por un vuelo en parapente.

Además, tienen spinners, llaveros, destapadores, imanes para heladera, todo con el logo de Apapachoa. Pero explicaron que “si alguien quiere colaborar con 2, 3 pesos o lo que sea, nos sirve y es una caricia más”.
Para contactarse con la agrupación pueden hacerlo vía Facebook “Apapachoa Tandil” o a los teléfonos 154-578029, 154-348350 ó 154-580422.

Finalmente, informaron a la comunidad que aquellos grupos que quieran recibir instrucción de RCP o primeros auxilios, pueden solicitarlo y se hace a cambio de un alimento que se donará a alguna institución que elija el grupo.

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