Un informe advirtió sobre el déficit de árboles en la ciudad
El relevamiento detectó problemas estructurales en veredas y desigualdad entre los barrios de la planta urbana.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/arbolado_tandil.webp)
El concejal Matías Meli presidió una nueva reunión mensual del Consejo de Arbolado Público de Tandil, en donde se realizó la exposición de un exhaustivo diagnóstico sobre el patrimonio forestal de la ciudad. Durante el encuentro, la graduada Giuliana Pedro Centeno presentó su tesis de grado titulada “Relevamiento y diagnóstico del Arbolado Urbano de Alineación de la ciudad de Tandil”, un trabajo desarrollado bajo la dirección de la Dra. Mariana Verónica Núñez en el ámbito de la Unicen.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa investigación abarcó un área de estudio estratégica, delimitada por la zona de El Calvario y Las Tunitas hasta la Ruta Nacional 226. Para alcanzar la precisión de los datos expuestos, la autora dividió la ciudad en diez zonas, cubriendo un total de 734 manzanas y 1.495 cuadras. El relevamiento analizó la relación entre la vegetación existente y la planificación urbana, detectando una brecha significativa respecto a lo que dictan las ordenanzas locales.
Uno de los puntos más críticos del informe radica en la carencia de ejemplares. Según los datos procesados, la ciudad presenta un faltante de 10.000 árboles para alcanzar una condición saludable. El concejal Meli, representante de Hechos-Alternativa Tandil, explicó que debería existir un árbol cada tres personas; sin embargo, las cifras actuales arrojan un promedio de un ejemplar cada fino habitantes. Este desequilibrio impacta directamente en el microclima de la comunidad.
La desigualdad entre barrios
El informe permitió identificar que la distribución del arbolado en Tandil es profundamente heterogénea. Existen sectores que cumplen satisfactoriamente con los parámetros recomendados, mientras que otros evidencian una desolación forestal preocupante. En este sentido, se destacó que la zona de El Cerrito es la que presenta los mejores porcentajes de forestación de toda la planta urbana.
En la vereda opuesta se localizó el barrio General Belgrano, detrás de los monoblocks. Esta zona fue señalada como la de menor densidad arbórea, lo que plantea un desafío para futuras campañas de plantación. Desde el organismo señalaron que estos datos orientarán la inversión pública para asegurar que los beneficios del arbolado lleguen a todos los vecinos por igual.
La tesis también rescató datos históricos que explican la fisonomía actual de ciertas arterias. Se recordó que durante la gestión del exintendente Zanatelli se realizó una plantación masiva de acacios. No obstante, el diagnóstico actual reveló que esta variedad presenta hoy el peor estado sanitario y estructural, lo que obliga a repensar las tareas de mantenimiento.
Asimismo, se puso el foco en un problema de infraestructura recurrente: las cazuelas. El relevamiento detectó que el 34,2 por ciento de los sitios destinados a árboles poseen planteras inexistentes y muchas son demasiado pequeñas para las raíces. Esta situación limita el crecimiento del árbol y deriva en roturas de veredas y cañerías.
El desafío de la biodiversidad
En cuanto a la composición de la selva urbana, el estudio registró un total de 16.009 árboles, además de arbustos y palmeras, distribuidos en 108 especies distintas. A pesar de esta diversidad nominal, el ecosistema se concentra fuertemente en tres variedades: el crespón, el ligustro variegado y el fresno, que representan casi el 50 por ciento de todo el arbolado de alineación.
La investigación arrojó que predomina el uso de especies exóticas y de hoja caduca por sobre las nativas. Al evaluar la adaptación a la normativa vigente, los resultados fueron contundentes: el 93,9 por ciento de las cuadras relevadas presentan altos niveles de desajuste respecto a las especies recomendadas por la normativa municipal.
A pesar de los desafíos mencionados, el diagnóstico arrojó una nota positiva respecto a la vitalidad de los ejemplares existentes: el 84,8 por ciento de los árboles se encuentra en buen o muy buen estado general. Sin embargo, el 28 por ciento de ellos presenta algún tipo de conflicto con cables o servicios, lo que demanda una intervención coordinada para realizar podas correctivas.
Tras la presentación, los miembros del Consejo coincidieron en que este trabajo constituye una herramienta de gestión invaluable. El objetivo ahora será traducir estos datos en políticas públicas que permitan avanzar hacia una ciudad más sustentable, priorizando la forestación en las zonas deficitarias y mejorando la selección de especies para garantizar un equilibrio ambiental duradero en el partido de Tandil.