Un vecino sufrió la voladura de su techo durante la madrugada
Daniel, residente de la calle Bereterbide 1442, atraviesa una situación crítica tras perder el techo de su vivienda.
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La tranquilidad de la madrugada se vio interrumpida de manera abrupta para Daniel Alejandro Recabarren y su familia, vecinos que residen en la calle Bereterbide 1442. Alrededor de las 4:30, un estruendo ensordecedor alertó a la familia sobre la magnitud del fenómeno climático que azotaba la región.
Según relató a El Eco el damnificado, el viento alcanzó una intensidad tal que logró desprender la estructura del techo de su vivienda, desplazándola como si se tratara de un objeto liviano. El impacto fue devastador, no solo por la pérdida material, sino por el peligro inminente que representaba la estructura inestable que quedó montada en diagonal sobre un galpón contiguo.
El relato de Daniel Alejandro Recabarren refleja la desesperación vivida durante esos minutos de incertidumbre. "Sentimos un ruido, un estallido, algo totalmente fuerte y miro para este lado y se me había volado el techo", describió el vecino, quien aún se encuentra conmocionado por el suceso.
La estructura, de dimensiones considerables y peso significativo, fue levantada por la fuerza del viento y terminó afectando también a una propiedad lindera. Según precisó el dueño de casa, algunos tirantes fueron arrastrados hasta 25 metros de distancia, impactando contra la puerta de un vecino y provocando daños adicionales en el entorno.
La situación se tornó aún más compleja debido a las condiciones climáticas adversas que persistían en el lugar. La lluvia y el viento constante dificultaban cualquier intento de los damnificados por asegurar lo poco que quedaba en pie. "Nos quedamos en la nada, no sabíamos qué hacer por la misma desesperación", confesó.
La falta de energía eléctrica, producto del corte de los cables de suministro durante el desprendimiento del techo, sumió a la familia en la oscuridad, intensificando el sentimiento de desamparo ante la magnitud del desastre que acababan de presenciar en su propio hogar.
La presencia de las autoridades
Ante la emergencia, se dio aviso a las autoridades correspondientes. El personal policial fue el primero en arribar al domicilio de Bereterbide 1442, brindando contención emocional a la familia, que se encontraba visiblemente afectada por el impacto de lo ocurrido.
Posteriormente, los bomberos se hicieron presentes en el lugar para realizar las tareas de remoción del techo. Gracias a su intervención, fue posible bajar la estructura que había quedado montada en una posición sumamente peligrosa, evitando así que un nuevo movimiento del viento causara una desgracia mayor sobre los habitantes de la vivienda.
Defensa Civil también se acercó al domicilio para evaluar los daños y brindar asistencia primaria, entregando un nylon para intentar cubrir las partes expuestas de la casa ante la continuidad de las precipitaciones.
Asimismo, una asistente social tomó nota de la situación, comprometiéndose a gestionar ayudas básicas, como la provisión de chapas para la reconstrucción. Sin embargo, a pesar de las visitas recibidas, el vecino manifestó su preocupación por la falta de soluciones concretas respecto a la conexión eléctrica, un servicio esencial que aún no ha podido ser restablecido en su propiedad.
El impacto emocional de este temporal es profundo para la familia, que había puesto un gran esfuerzo personal en mejorar su calidad de vida. "Todo este temporal nos tiró abajo y no sabíamos a quién recurrir", expresó con angustia. Ante la falta de respuesta oficial sobre la reparación del sistema eléctrico, Recabarren decidió apelar a la solidaridad de la comunidad a través de las redes sociales. Su prioridad absoluta en este momento es contactar a un electricista que pueda asistirle para recuperar la energía en el domicilio.
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La solidaridad
Para aquellos vecinos o profesionales que deseen colaborar con la reparación eléctrica, el damnificado ha puesto a disposición su número de teléfono personal: 2494 05 2623. No obstante, el vecino advirtió que, debido a la falta de suministro eléctrico, cuenta con escasa batería en su dispositivo, lo que genera una preocupación adicional ante la posibilidad de quedar incomunicado.
La situación en Bereterbide 1442 es un claro ejemplo de las consecuencias que dejaron las ráfagas de viento en diversos puntos de la ciudad, dejando a familias en una situación de vulnerabilidad extrema que requiere una respuesta rápida.
También aprovechó la oportunidad para agradecer la difusión de su caso y expresó su deseo de que otros vecinos afectados por el temporal también reciban la ayuda necesaria. "Espero que no haya pasado a alguien peor, algo más grave que nosotros", señaló con solidaridad.
La comunidad de Tandil, conocida por su capacidad de respuesta ante las adversidades, se encuentra ahora ante un nuevo desafío: asistir a quienes, como el vecino de la calle Bereterbide, han perdido parte de su patrimonio y requieren de un gesto solidario para salir adelante tras el paso del temporal.
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