Vecinos del barrio Cerro Granito reclaman mayor presencia policial
Advierten que los robos son cada vez más violentos y aseguran que se sienten “abandonados” y “desamparados”.
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Cansados de los robos, vecinos del barrio ubicado detrás de las Antenas, en el Cerro Granito, reclaman mayor seguridad para la zona, y advierten que “no sabemos en qué puede terminar esto”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco, los habitantes de la zona aseguraron que se sienten “abandonados” y “desamparados”, y alertaron sobre la avanzada de los hechos de inseguridad.
“El problema es la cantidad de robos que hay día a día. Primero era un robo normal, de una madera o una pala, pero últimamente han entrado a las casas y las han desvalijado”, sostuvieron.
Las agresiones han sido en forma directa. Atacaron un vehículo de un vecino en donde iba con su señora. “Estaban armados y la policía sabe quiénes son, pero nadie hace nada”, remarcaron.
Las respuestas de las autoridades
En cuanto a la presencia policial, contaron que “miran, inspeccionan, pasan en la camioneta una o dos veces por semana. Cuando se habla por teléfono vienen una o dos veces por día; y después se olvidan”.
En tanto, según explicaron, desde el municipio reconocen la inseguridad, pero "manifiestan que se ven imposibilitados".
Por ahí vemos que en el lago están patrullando en moto y acá no hay nadie. Y a la noche es tierra de nadie. No hay buena iluminación y por ahí pasa un patrullero tipo 18.00 y después nunca más.
La situación es que “las calles están en total estado de abandono. Hay pajonales de más de un metro y medio de altura y tienen dos lugares donde se esconden y la policía pasa y no los encuentra”.
“Nosotros vemos que vienen en la tarde, pasan con la moto, miran la casa y la marcan”, contaron. También hubo casos de amenazas a los hijos de los habitantes del barrio, a quienes les advierten que "después van a volver" tras recorrer el lugar.
Según afirmaron, “las mujeres que se quedan solas con los chicos viven encerradas. Buscamos evitar que esto pase a mayores: no queremos terminar con una víctima”.
Por esto, “le pedimos al Foro de Seguridad de Tandil que vengan a ver este lado del planeta de Tandil”.
Los robos
Pablo, por su parte, es uno de los vecinos que se encuentra en etapa de construcción, y advirtió que los ladrones "están expectantes para pasar y llevarse las cosas, aún las que están colocadas".
Puntualmente en su caso, le robaron parte del material del techo y unas chapas. "Vinieron con una camioneta y cargaron todo lo que había. Esas cosas están a dos cuadras del barrio. Hice la denuncia, el albañil reconoció la situación y lo persiguieron. Yo avisé a la policía y me dijeron que iban a hacer un allanamiento pero no pasó nada. Ahora estoy esperando a ver qué pasa".
Pablo calificó la situación de "abandono", porque cuando "uno va y se queja la sensación es que tiene más privilegios el que me está robando que yo. Cuando fui a hacer la denuncia el oficial me recomendó contratar un sereno. No es la respuesta", contó.
Fernando, advirtió que hay épocas en donde “los robos aparecen y no encontramos soluciones llamando a la policía en el momento, o haciendo las denuncias pertinentes, inclusive mostrándole las cámaras”.
“Esto queda cada vez más a la buena de Dios, siendo que elegimos un barrio por su tranquilidad y su seguridad. Al no tener una respuesta inmediata de las autoridades se hace cada vez más complicado y violento”, alarmó.
Y agregó: “La idea es prevenir sucesos más graves y que esto se empiece a controlar desde ahora, porque los vecinos estamos unidos pero necesitamos el apoyo de las autoridades”.
Fernando dijo que se sienten en estado de "desamparo", ya que queda a mucho a voluntad de los vecinos y “no sabemos en qué puede terminar esto”.
Otros reclamos
Otro de los pedidos tiene que ver con el abastecimiento de agua, porque los camiones no llegan a la zona y tienen que ser autosustentables. “Si bien está la perforación de agua, todavía no hay miras de una solución”, indicaron.
Además, se suma el problema de la escasez de luminarias. “Donde estoy construyendo yo, la calle ni siquiera está abierta. La abrimos entre los vecinos, a pesar de que lo pedimos un montón de veces porque los impuestos pagamos. Ahora, que venga una máquina y nos hagan la calle, no”.
“Esto fue un problema extra, porque al no poder entrar los camiones, los vecinos no podían poner los postes. Tuvimos que terminar pagando y hacer la calle nosotros para que venga el camión y tener luz”, contó uno de los tandilenses.
En dos años una sola vez pasó la máquina para arreglar las calles, la fuerza de seguridad les dice que "no pueden subir con los vehículos", y por ejemplo el año pasado los bomberos no pudieron bajar cuando hubo un incendio. "Si acá hay un accidente, no sé qué va a pasar", agregó.
Finalmente, otro de los vecinos sintetizó: “Algunos dicen que es Tandil soñado, y acá hay vecinos pensando en vender para irnos de este lugar”.