Cara con cara
Me lo han dicho muchas veces a lo largo de las últimas décadas: “no podés andar así, con la plata suelta. Comprate una billetera…”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn realidad, billetera tengo desde mi primera juventud. Pero la usaba para poner los documentos y esas cosas. Esas cosas que cada vez son más. Por ejemplo, las tarjetas. ¿Cómo puede ser que un tipo como yo –que mantengo un vínculo mínimo con estamentos oficiales y otros organismos- ande por la vida con semejante cantidad de tarjetas? Débito, crédito, la SUMO, la de la ART, la de la obra social, de la de las vacunas contra el Covid, el carnet, la tarjeta verde y varias más…
De manera que la billetera que oficiaba de portadocumentos estaba repleta de cosas. Y si además, le agregaba billetes, era como llevar un ladrillo del 16 en el bolsillo posterior del pantalón.
