Creación
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2024/10/rastrillo.jpg)
Haber ido a un colegio católico tiene sus cosas. Entre ellas, recordar algunos pasajes de la Biblia en momentos y lugares fuera de cualquier ámbito o circunstancia religiosa. Incluso, cuando uno ha dejado de creer.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailRecuerdo claramente ese pasaje del Génesis que ubica a Dios mirando su obra terminada y reconociendo que estaba bueno. Si no me equivoco, era el sexto día.
Lo recordé también aquella tardenoche de mi adolescencia, al terminar la jornada de trabajo. Entendí o creí entender –ya con la fe quebrada y rumbeando para otros lados- esa situación: la de alguien que se toma unos minutos para contemplar su trabajo. No lo imaginé frente a la inmensidad de los océanos ni a las alturas de montañas nevadas ni ante la frondosidad de las selvas. Ni siquiera frente a la belleza de alguna criatura como un ave o un felino.
