Índice de abrigo
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/06/abrigo.webp)
Creo que en aquella época no existía el Indec. Y si existió no lo hubiese entendido; ahora me pasa algo parecido. Pero en mi infancia descubrí mi propia manera de medir el índice de pobreza de mi barrio.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa descubrí una tarde invierno que por un malentendido con mi mamá (ella pensó que yo tenía la llave de casa y yo creí que la había dejado adentro de una maceta como siempre) me tuve que quedar afuera más de una hora.
Me senté en el umbral de la puerta de entrada a esperar. De repente la tarde se hizo noche y junto con el frío que venía de los baldosones del piso me empezó a invadir un aburrimiento insostenible. Ya no me quedaban cosas por pensar. Y eso que por aquellos años tenía un mundo interior bastante poblado de cowboys, indios, soldados, jugadores de fútbol, superhéroes, fantasmas y estrellas de cine.
