Las cosas importantes
Me pongo un pantalón que hace un rato que no usaba y casi instintivamente reviso los bolsillos. Es una costumbre que debemos tener los que alguna vez hemos corrido la coneja: buscar para ver si encontramos un billete. No debe haber sensación más grata que encontrarse plata en un bolsillo. Claro que si ha pasado mucho tiempo, puede que con aquel billete que quedó olvidado uno se podía comprar un kilo de carne y con este que se encontró, cien gramos de mortadela. Pero, inflación mediante, igual es lindo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailNo había ningún billete, pero sí un papelito en el bolsillo chico de adelante, el de guardar las monedas. Dice el papelito: “Miércoles 21. 10 hs.” Y debajo el sello de mi dentista.
Recuerdo claramente cuando me lo entregó. Terminaba de atenderme y me dijo ´continuamos la semana que viene´ y revisó la agenda: ´¿el miércoles a las 10 te queda bien? ´.
