Necesaria
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El sábado, frente al televisor y dispuesto a darle play me hice la recomendación que solía hacerme cuando era adolescente y estaba a punto de ver una película de terror: “acordate que solo es una película”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Argentina, 1985” no es una obra del cine de suspenso ni de terror, pero la recomendación que me hice era necesaria. Es que había leído tantas críticas en torno al film de Santiago Mitre que todo me disponía a analizarla como preparándome para un debate –que no sé siquiera si voy a tener- en lugar de disfrutar como se disfruta o se padece ante cualquier otra película.
Sucede también que los hechos reflejados en “Argentina…” no me son ajenos. Por varios motivos: soy argentino, soy contemporáneo a ellos, forman y formaron parte de mi manera de ver no solo la política sino el mundo. En 1985 tenía 23 años y la convicción de que nuestro país jamás debería volver a pasar por el horror que vivimos del 76 al 83 y que los responsables debían ser juzgados y condenados. Hoy tengo 60 y la misma convicción.
