Renunciados
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/08/juarez.jpg)
Algunos consideran que a Miguel Juárez Celman –en 1890, el 7 de agosto- le corresponde el dudoso honor de ser el primer presidente argentino en renunciar.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailOtros que no. Que el “club del helicóptero” lo inauguró el mismísimo Santiago Derqui, quien fue el primero en ostentar el cargo de Presidente de la Nación Argentina. Es decir, arrancamos bien: uno de uno.
Antes de él y ya con la Constitución Nacional en vigencia, Justo José de Urquiza –el que venció al Restaurador Rosas en la Batalla de Caseros y después se dejó ganar por Mitre en Pavón- puede ser considerado el primer presidente. Solo que de la Confederación Argentina –es decir, sin la siempre díscola provincia de Buenos Aires-, con lo cual no vale. Pero antes, mucho antes que él, el que se designó primer presidente fue Bernardino Rivadavia, con la adhesión de él, de nuestro conocido Martín Rodríguez y de no muchos más. Eso fue en 1826, ante la vigencia de una Constitución a su imagen y semejanza, es decir, unitaria. Duró poquito en el cargo, pero se ganó el homenaje con una de las principales avenidas de Buenos Aires, con los cuadernos y hojas rayadas y con el sillón donde se sientan –con mayor o menor comodidad- los presidentes. Duró poco, sí, pero menos duró el Adolfo, aunque mucho más acá en el tiempo, en esa semana imposible de principios de siglo.
