Murió Tulio Crespi, el histórico constructor de vehículos que marcó una época en el automovilismo
Con fuerte vínculo con Tandil, el reconocido preparador falleció a los 88 años tras una trayectoria de seis décadas dedicada al diseño y la fabricación de autos de competición.
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El automovilismo argentino despide a una de sus figuras más emblemáticas. Tulio Crespi falleció a los 88 años, dejando una trayectoria de más de seis décadas ligada a la construcción, el diseño y la preparación de vehículos de competición.
Su historia estuvo estrechamente vinculada con Balcarce, ciudad que eligió para radicarse, formar su familia y desarrollar buena parte de su carrera. Allí instaló su fábrica y convirtió su apellido en una referencia inevitable dentro de la industria nacional vinculada a las pistas. Desde sus talleres surgieron durante décadas chasis, monopostos, prototipos y distintos autos de competición, utilizados por múltiples pilotos de varias generaciones.
Además, mantuvo un fuerte vínculo con Tandil a lo largo de su vida ya que trabajó con el piloto tandilense Carlos Alberto Jarque, con quien conquistó hitos inovidables para el automovilismo regional. El deportista local logró consagrarse campeón argentino de Mecánica Argentina Fórmula 4 en 1972 utilizando un auto diseñado y construido por Tulio Crespi, monoplaza que se exhibe de manera permanente en la icónica fábrica de Crespi ubicada en Balcarce.
Su recorrido comenzó a principios de los años 60 y atravesó diferentes etapas del automovilismo argentino. Tulio Crespi fue piloto, constructor y también un permanente innovador. Muchos de sus proyectos nacieron de manera artesanal, pero con el tiempo alcanzaron reconocimiento dentro y fuera del país. Entre sus creaciones más recordadas aparecen la Tulia GT y la Tulieta GT, además de numerosos chasis destinados a categorías de monopostos.
Su relación con Balcarce tuvo además un capítulo especial a partir de su vínculo con Juan Manuel Fangio, quien tuvo influencia en su llegada a la ciudad. Con el paso de los años, Tulio Crespi se convirtió en otro de los grandes nombres asociados a la identidad automovilística de ese lugar. Durante sus últimos años continuó involucrado en nuevos proyectos junto a sus hijos. Entre ellos se destacó la construcción de vehículos y réplicas realizadas en Balcarce para la producción audiovisual sobre Ayrton Senna, una iniciativa que volvió a proyectar el trabajo del taller hacia una audiencia internacional.
Su paso por el TC 2000
Después de una enorme trayectoria como constructor y preparador, Tulio Crespi decidió ingresar de lleno al TC 2000. Para ese proyecto se asoció técnicamente con Oscar "Pincho" Castellano, encargado de la preparación de los motores, mientras el constructor trabajaba sobre el chasis. El piloto elegido fue un joven que venía creciendo bajo su ala: Guillermo Ortelli. El auto era un Ford Escort, y aquel proyecto tuvo un significado especial: era el primer gran desembarco de Tulio Crespi en una categoría donde competían estructuras oficiales y preparadores de enorme prestigio.
El proyecto tomó todavía más fuerza en 1995. El equipo sumó a Omar "Gurí" Martínez, por lo que pasó a tener dos pilotos de enorme proyección. Ambos compartían equipo con los nuevos Ford Escort XR3, nuevamente con motores preparados por Oscar "Pincho" Castellano. Y llegó el primer gran golpe deportivo: Guillermo Ortelli consiguió su primera victoria en TC 2000 con un Escort preparado por Tulio Crespi y Oscar "Pincho" Castellano. El equipo terminó el campeonato con Guillermo Ortelli en una posición destacada, cuarto. Fue mucho más que una victoria: empezaba a consolidarse la idea de que aquel constructor de Balcarce podía pelear contra las estructuras más importantes del país.
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