De la cumbia al género melódico, la búsqueda de Lula Andersen
En una entrevista íntima, la artista repasó su historia musical, su experiencia en grandes escenarios y su presente.
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Lula Andersen fue la encargada de poner el broche de oro a la primera edición de Zip Unplugged, un espacio dedicado a la música en vivo y la reflexión artística. Durante la entrevista, la cantante realizó un recorrido emocional por su historia, la cual comenzó de manera temprana en el seno de una familia donde el arte fue siempre el lenguaje común. La nota surgió de su participación en el programa Cultura Zip, ciclo que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAndersen recordó que su vínculo con el canto se inició a los seis años, aunque fue a los ocho o nueve cuando dio sus primeros pasos con la guitarra. Con una fuerte influencia de la cultura pop de principios de los 2000, como High School Musical o School of Rock, la artista rememoró sus tardes de baile frente al espejo y sus primeras canciones bajo la ducha. Sin embargo, el rol de su hermano, el músico Ramiro Robles, resultó fundamental en aquel entonces. Fue él quien le enseñó los primeros acordes y se convirtió, con el paso del tiempo, en su principal referente y consejero técnico.
La vocación de Andersen no fue algo que surgió por azar. La cantante confesó que aún conserva un dibujo realizado a sus nueve años donde se representaba a sí misma frente a un estadio colmado de gente. Ese deseo infantil tuvo su primer contacto con la realidad en el escenario de la Escuela N° 34, durante un bingo familiar. Ante unas 300 personas, la pequeña intérprete se animó a cantar una canción de su autoría, marcando el inicio de una relación ininterrumpida con el público.
A los 16 años, la escena nocturna de La Plata se convirtió en su campo de entrenamiento. Durante esa etapa, formó parte de diversas bandas de cumbia y realizó innumerables presentaciones en bares y boliches. Fue en la capital provincial donde vivió una de sus experiencias más vertiginosas: cantar ante 50.000 personas como invitada de una banda amiga que abría el show de Los Totora. A pesar de la falta de ensayo previo, Andersen decidió enfrentar el desafío bajo una premisa clara: "Quiero vivir de esto, no me puede dar miedo".
La mirada sobre la cultura local
Hace cuatro años, la artista decidió instalarse en Tandil, donde comenzó a tejer nuevos lazos con la comunidad artística local. Ya en la ciudad, se desempeñó como corista de la formación Mamelook's, participando en giras por la costa atlántica, y tuvo una actuación destacada durante los festejos por los 200 años de Tandil, un evento que recordó por la inmensa adrenalina que sintió al ver la cantidad de gente que colmaba la diagonal Illia.
Al analizar la escena cultural serrana, Andersen destacó que encontró un panorama con mucho talento, aunque con espacios de exhibición limitados en comparación con otras ciudades. No obstante, celebró el crecimiento de las bandas locales en el último tiempo. "Hay talento que estaba escondido y ahora se está viendo mucho más", señaló, al tiempo que valoró las invitaciones de otros artistas para compartir escenario, lo que le permitió integrarse rápidamente al circuito regional.
La búsqueda de una esencia auténtica y el futuro
En la actualidad, la cantante atraviesa un proceso de transición hacia su faceta más auténtica. Tras años vinculada a la cumbia, hoy se identifica plenamente con el género melódico con matices de pop. Su proceso creativo es espontáneo; utiliza audios de celular para capturar melodías que surgen mientras camina por la calle y luego las desarrolla junto a su piano o guitarra. Sus letras, según explicó, suelen centrarse en la superación personal con el objetivo de inspirar a quienes la escuchan.
De cara al futuro, Andersen se trazó metas estrictas para combatir la procrastinación. Su próximo objetivo es terminar la grabación de dos nuevas canciones, trabajando con productores que aplican herramientas electrónicas, aunque no descarta la incorporación de músicos sesionistas para sus próximos lanzamientos.
Respecto al uso de las redes sociales, las definió como una herramienta de visibilidad indispensable en la actualidad, que le permite organizar su contenido y llegar a otros países. Para la artista, el objetivo final no es una fama vacía, sino lograr que sus canciones alcancen a la mayor cantidad de gente posible que necesite de su mensaje.