Malformaciones de orejas y tratamientos
Las orejas pueden presentar malformaciones congénitas o alteraciones estéticas frecuentes que afectan la autoestima.

Los pabellones auriculares, también llamados orejas, comienzan su desarrollo dentro del útero, a la vez que se van desarrollando otros órganos.
La oreja cumple diversas funciones que tienen que ver con la relación con el medio que rodea al bebé, como la orientación de los sonidos y en consecuencia aprender a hablar.
Algunas malformaciones de las orejas pueden asociarse a otros trastornos orgánicos o síndromes como por ejemplo pliegues o localización anormal del pabellón auricular, orejas de implantación baja, ausencia de abertura hacia el conducto auditivo externo, ausencia del pabellón auricular, microtia o anotia; y pueden asociarse a síndrome de Down, síndrome de Turner, síndrome de Treacher Collins, trisomía 13 o trisomía 18, entre otros.
Si bien estadísticamente son pocos los bebés que nacen con este tipo de malformaciones, pueden verse beneficiados con tratamientos quirúrgicos desde los primeros años de vida por un cirujano plástico pediátrico.
Otros tipos de alteraciones son más frecuentes y se dan en alrededor del 15 por ciento de la población, como por ejemplo las orejas prominentes o en asa, las orejas con pliegues ausentes o exagerados de los cartílagos o con alteraciones de los lóbulos.
Antiguamente se creía que las orejas mejorarían con el tiempo, pero hoy sabemos que no es así y que muchos casos pueden intervenirse a partir de los 5 años cuando ya se completó gran parte del desarrollo.
Dentro de los tratamientos no quirúrgicos, puede intentarse moldeados con diferentes dispositivos de silicona y cintas adhesivas buscando cambiar la forma y la orientación. Sin embargo muchos requerirán de cirugía.
Las alteraciones estéticas de las orejas no acarrean problemas funcionales, pero sí pueden hacer mella en la personalidad en niños mayores, adolescentes e incluso en adultos, cambiando hasta la personalidad o la forma de vestir y relacionarse ya que son víctimas de bulling.
Los pacientes refieren que no dejan de usar viseras o usan el pelo largo y en el caso de las chicas difícilmente se recojan el cabello.
Hoy se sabe que se puede operar a los niños y adolescentes, obviamente por indicación de los padres, con anestesia general, y si no ya a los adultos con anestesia local.
La mayoría de los abordajes se realiza en el pliegue detrás de la oreja, por lo que la cicatriz queda oculta, a través de ella podemos colocar puntos tractores para aproximar más las orejas a la cabeza, resecar una porción de cartílago en exceso o mejorar los pliegues de los cartílagos con puntos reabsorbibles y remodelación de los mismos.
A veces se realizan algunas incisiones anteriores que quedan ocultas en los pliegues para refinar los resultados.
Es una cirugía que tiene un alto grado de satisfacción para los pacientes, y los resultados son inmediatos, más evidentes al disminuir la inflamación y el edema.
Los puntos se retiran alrededor de los 10 días del procedimiento, y se debe utilizar una vincha o pañuelo durante varias semanas para evitar la tracción excesiva de las suturas y que cicatricen donde deseamos que lo haga.