La cábala de la Selección se convirtió en un negocio de exportación
La empresa chaqueña Heffner Oil concretó su primera exportación a Alemania de este producto, que se convirtió en un ritual fundamental para el plantel nacional.
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Una de las cábalas más comentadas de los integrantes de la Selección argentina para enfrentar las malas vibras antes de cada partido se transformó en una oportunidad de negocio internacional. La empresa Heffner Oil, radicada en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, concretó su primera venta de 3.200 kilos de aceite esencial de palo santo con destino a Lauffen, Alemania.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEste envío representa el primer lote de un total de 9.000 kilos destinados al mercado alemán. Además, la compañía tiene proyectado enviar un nuevo cargamento hacia Inglaterra en los próximos días y mantiene negociaciones con la empresa japonesa Takasago, un gigante global del sector aromático. La información fue confirmada por el ministro de Producción chaqueño, Oscar Dudik, al portal Agroperfiles.
El uso del palo santo se consolidó como un ritual dentro de la delegación argentina que disputa el Mundial 2026, con el defensor Lisandro Martínez como uno de sus principales impulsores. Junto a otros futbolistas, como Cristian “Cuti” Romero y Nahuel Molina, el defensor fomenta lo que en el plantel se conoce como “la banda del palo santo”, una práctica destinada a limpiar la concentración de energías negativas.
“Primero empecé en la habitación. Empecé con el encendedor a prender todo, abríamos las puertas. Después lo hicimos con el Cuti. Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, sahumerio, salir al balconcito que pegaba todo el sol: agradecíamos, visualizábamos, queríamos la Copa del Mundo todo el tiempo. Fue muy importante”, explicó Lisandro Martínez.
Para poder concretar estas exportaciones, la producción debe cumplir con reglas de trazabilidad estrictas y criterios de desarrollo sostenible, exigencias fundamentales del mercado europeo. Al respecto, el ministro Oscar Dudik señaló: “Los mercados europeos hacen un control estricto de esa trazabilidad, sino no compran. Se trata la única industria de estas características de nuestro país y está en Chaco”.
El ingeniero químico Waldo Heffner fundó la empresa en 2003 en el garaje de su casa. Tras años de experimentación, en 2023 la firma comenzó la construcción de una planta en el parque industrial local que actualmente elabora 7.000 kilos por mes de aceite de palo santo como único producto.