Aliados estimaron un conflicto largo, y Putin habla de “esperanzas” en negociar
Estados Unidos y sus aliados no solo ratificaron su asistencia a Ucrania en materia de armamento para enfrentar la invasión rusa, sino que además se reunirán cada mes para evaluar las necesidades de defensa de Kiev.
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Ello supone un conflicto extendido en el tiempo, pese a que el presidente Vladimir Putin ratificó que aún tiene “esperanzas” en las negociaciones para buscar un acuerdo que termine los enfrentamientos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“La reunión de hoy se convertirá en Grupo de contacto mensual sobre Ucrania”, explicó el secretario de Defensa de EE. UU., Lloyd Austin, tras un encuentro de cerca de 40 países en la base aérea estadounidense de Ramstein, en el oeste de Alemania, para coordinar la ayuda a Ucrania.
Ese espacio, según Austin, se propone encaminar la acción de “las naciones de buena voluntad para intensificar los esfuerzos, coordinar la asistencia y concentrarse en la victoria de las batallas de hoy y de los combates de mañana”.
El Gobierno alemán aprovechó la reunión para exhibir un giro en su política y anunciar que autorizará la entrega de unos 50 tanques de tipo “Gepard” - especializados en defensa antiaérea- a Kiev.
Aún más, la ministra de Defensa alemana, Christine Lambrecht, no excluyó que, en el futuro, Berlín apruebe otras entregas de armas pesadas a Kiev.
“Todos estamos comprometidos a ayudar a Ucrania a ganar hoy y fortalecerse a largo plazo”, insistió Austin, que prometió también “mover el cielo y la tierra” para fortalecer la defensa de Ucrania.
Aunque el funcionario de Joe Biden destacó que “países del mundo entero se movilizaron para responder a las necesidades urgentes de Ucrania”, advirtió que “no tenemos tiempo que perder”, porque las próximas semanas serán “cruciales”.
Entre los 40 países invitados al encuentro de ayer, estaban los aliados europeos de Estados Unidos y también otros Estados más lejanos como Australia y Japón, que temen que una victoria de Rusia en Ucrania siente un precedente y aliente las ambiciones territoriales de China.
También Finlandia y Suecia, países tradicionalmente neutrales que, desde la invasión de Ucrania, contemplan adherirse a la OTAN.
Putin con Guterres
En Moscú, en tanto, Putin ratificó la predisposición de su administración a seguir buscando una salida al conflicto a través de negociaciones, según le hizo saber al secretario general de la ONU, António Guterres, de visita en la ciudad.
“A pesar de que la operación militar se está desarrollando, seguimos teniendo esperanzas en la capacidad de alcanzar acuerdos por la vía diplomática. Estamos negociando, no rechazamos (negociar)”, dijo Putin a Guterres.
Sentado frente al titular de la ONU en una larga mesa, Putin afirmó que las negociaciones descarrilaron debido a las acusaciones de que Rusia era responsable por la matanza registrada en la localidad de Bucha, cerca de Kiev.
“Hubo una provocación en Bucha, con la cual el ejército ruso no tuvo nada que ver. Sabemos quién organizó esa provocación, a través de qué medios y quiénes fueron las personas que la realizaron”, agregó, según consignó la agencia AFP.
Guterres, por su parte, reiteró su llamado a la apertura de corredores humanitarios para evacuar a los civiles ucranianos de zonas de combate como Mariupol, hecho poco antes frente al canciller ruso Serguei Lavrov.
“Es urgente” crear esos corredores de evacuación de civiles “realmente seguros y eficaces”, señaló previamente el secretario general de la ONU en una conferencia de prensa junto a Lavrov, pero Putin, un rato después y en charla con su par turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que no hay combates en esa ciudad.
Guterres se mostró especialmente preocupado por la situación de los civiles atrapados en el complejo metalúrgico de Azovstal en la localidad, asediado por el ejército ruso.
Con Lavrov, quedó abierta la chance de establecer un grupo tripartito (Rusia-Ucrania-ONU) para preservar la vida de los civiles.
Además de coordinar la ayuda a Ucrania, EE. UU. también buscó erosionar a Putin en la cuestión negociaciones, a través del secretario de Estado, Antony Blinken, para quien el presidente ruso “no es serio” en las conversaciones.
En cuanto a las acciones de las últimas 24 horas, el portavoz indicó que los misiles de alta precisión destruyeron 87 instalaciones militares ucranianas, entre ellos 37 centros de mando, 21 almacenes de armas y una batería Buk. (Télam)