Bolsonaro salió a defender a su hijo
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, denunció que la investigación de la Fiscalía de Río de Janeiro por lavado de dinero y asociación criminal contra su hijo senador, Flavio Bolsonaro, tiene como objetivo final golpearlo a él como parte de una trama política.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“¿Quieren pegarme a mí? Que vengan. ¿Quieren quebrar mi secreto bancario? Pueden hacerlo. No me van a agarrar”, dijo Bolsonaro, irritado, desde Dallas, Estados Unidos, ante el escándalo sobre supuesto desvío de dinero de empleados parlamentarios de su hijo en la Asamblea de Río de Janeiro.
La investigación sobre Flavio Bolsonaro tiene que ver con supuestos desvíos de empleados parlamentarios, ocho de los cuales trabajaron también para el hoy presidente hasta 2018, cuando dejó de ser diputado.
“Muchos sectores de los medios no están de acuerdo con mi gobierno, la TV Globo difunde cosas del Ministerio Público antes que nadie. Mi gobierno es de austeridad. No formo parte de acuerdos espurios, usan todo para perjudicarme”, dijo Bolsonaro.
El mandatario se encuentra en Dallas, Estados Unidos, para recibir un premio de la cámara de comercio binacional y se refirió en forma vehemente al escándalo en torno de su hijo producto de una investigación de la justicia penal de Río de Janeiro.
La revelación de la investigación y los indicios que ve la fiscalía de delitos del clan Bolsonaro y sus exempleados-aliados políticos en Río ocurrió luego de la huelga nacional docente con manifestaciones que paralizó la agenda política del país.
El Ministerio Público de Río de Janeiro observó indicios de lavado de dinero por parte del senador Flavio Bolsonaro, con la compra de 19 inmuebles entre 2010 y 2017, en el marco de una investigación sobre contratación de “ñoquis” sospechados de ser testaferros del círculo de la familia presidencial.
Así lo revela un documento divulgado sobre el pedido de la quiebra del sigilo fiscal del senador Bolsonaro, quien está bajo investigación sobre el movimiento sospechoso de fondos de sus ex empleados en la Asamblea Legislativa de Río, sobre todo Fabricio Queiroz, su ex chofer y amigo del presidente.
Un cheque de Queiroz a Michelle Bolsonaro, la primera dama, se encuentra dentro del movimiento sospechoso de usar los salarios de empleados “ñoquis” para uso personal. (Télam)
