Bombardearon la base aérea Maitiga, el único aeropuerto civil operativo de la capital libia
Las fuerzas del general rebelde Hafter profundizaron la ofensiva y el asedio contra Trípoli. Crece el conflicto interno en Libia.
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Ajenos a los pedidos de una tregua de la ONU, las fuerzas del general rebelde Jalifa Hafter bombardearon ayer la base aérea de Maitiga, el único aeropuerto civil operativo en la capital, lo que profundiza la ofensiva y asedio contra Trípoli. El conflicto interno en Libia cada vez se parece más a una guerra regional.
El aeropuerto de Maitiga se convirtió en el objetivo central de la ofensiva militar de Hafter porque desde allí despegan los drones de fabricación turca que Ankara envió a milicias aliadas del gobierno reconocido por la ONU y que aún controla la capital.
Hafter, en tanto, ganó una superioridad aérea gracias a los pequeños aviones de combate que le entregó el Ejército de Emiratos Árabes Unidos, desplegado en el este de Libia, y los drones de fabricación china que compró, según la agencia de noticias EFE.
Después de años de conflicto interno, Libia tiene en la actualidad dos gobiernos: uno en el Este tutelado por el general rebelde Hafter y apoyado militarmente por Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Francia y Rusia; y otro llamado de Acuerdo Nacional (GNA), el único reconocido por la ONU.
Una fuente de seguridad de la ciudad de Bengazi, la sede del gobierno de Hafter en el este del país, le dijo a EFE que “el ataque (contra el aeropuerto) logró los objetivos que perseguía”, pero no explicó si la base seguía operativa.
Poco antes de este bombardeo, el gobierno en Trípoli había lanzado un ataque de artillería contra las posiciones de las fuerzas de Hafter en las afueras de la ciudad.
Según informó el GNA, mató a unos 30 soldados e hirió a casi un centenar más.
La ONU estima que desde que Hafter comenzó la ofensiva contra Trípoli más de 1.000 personas fallecieron, más de 10.000 resultaron heridas y más de 30.000 tuvieron que abandonar sus hogares y buscar refugio.
Desde el primer día, la ONU pidió una tregua y evitar, por un lado, una mayor crisis humanitaria en Trípoli y, por otro, acentuar el caos político que ha permitido que el país se convierta la base de poderosas mafias de traficantes de personas que reinstalaron los mercados de esclavos cerca de las costas mediterráneas y habilitan que miles de inmigrantes y refugiados se ahoguen en ese mar intentando llegar a Europa.
Sin embargo, cuando más territorio ganaba con las armas Hafter, más aliados internacionales sumaba, que le garantizaban una superioridad militar, sino también una falta de consenso en la comunidad internacional para actuar. (Télam).
