Brasil prohibió las quemas de campos
Brasil prohibió las quemas en campos y forestas para tratar de poner fin a los incendios en la Amazonía, una medida recibida con escepticismo ante la magnitud de un fenómeno que provocó una crisis diplomática y que muchos atribuyen al desmonte de políticas ambientales del presidente Jair Bolsonaro.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl decreto, con vigencia de dos meses a partir de ayer, fue firmado por el presidente Jair Bolsonaro, cuestionado por su apoyo a la expansión de actividades agrícolas y mineras en territorios indígenas y áreas protegidas de la mayor selva tropical del planeta.
El asunto provoca preocupación internacional y crispa al gobierno, temeroso por su soberanía sobre un territorio de 5,5 millones de kilómetros cuadrados. La polémica se exacerbó después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, evocara acordar un “estatuto internacional” para la región, esencial para el equilibrio de los regímenes de lluvia y la retención de carbono.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, planteó la posibilidad de organizar al margen de la Asamblea General de la ONU en septiembre una reunión específica sobre la situación en la Amazonía, donde “la situación es evidentemente muy grave”.
El gobierno brasileño, que ha desplegado más de 3.900 militares y brigadistas, cientos de vehículos y 18 aeronaves, aseguró el miércoles por la noche que los focos de incendio estaban disminuyendo, sin dar números.
Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales mostraron que desde el martes al miércoles por la noche hubo en Brasil 1.628 focos nuevos, totalizando 84.957 desde enero, más de la mitad de ellos (51,8 por ciento) en la selva amazónica. AFP-NA
