Cruz Roja denunció la muerte de cien prisioneros en Yemen
El jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Franz Rauchenstein, denunció que más de cien prisioneros murieron en un ataque contra una cárcel que controlan los rebeldes hutíes al sur de la capital de Yemen y el grupo insurgente acusó a Arabia Saudita de haber lanzado el bombardeo.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLuego que Rauchenstein estimara en más de cien los muertos, según la agencia de noticias DPA, el CICR anunció en su cuenta de Twitter que está enviando un equipo especial con provisiones médicas para tratar hasta 100 personas y con 200 bolsas para cadáveres.
Poco antes, el vocero del Ministerio de Salud del gobierno hutí, Yusuf al Haderi, había estimado en diálogo con la agencia de noticias EFE que los muertos eran más de 50.
“Más de 50 cuerpos fueron recuperados de debajo de los escombros y unos 100 fueron trasladados al hospital”, aseguró y explicó que en el momento del ataque había alrededor de 170 “prisioneros de guerra” detenidos.
Según la versión del gobierno rebelde hutí, que acusa directamente a Arabia Saudita de haber lanzado el bombardeo contra la cárcel, no está claro que sucedió con alrededor de 20 prisioneros.
Por su parte, la coalición de países árabes que apoyan al gobierno derrocado de Abdo Rabu Mansur Hadi y que lidera la potencia vecina, Arabia Saudita, rechazó haber atacado una prisión y dijo que era una “base militar”.
El vocero de la coalición, el coronel Turki al-Maliki, aseguró que se trató de “un objetivo legítimo” y que “no hay evidencia” que demuestre que esa base militar tenía prisioneros de guerra, como sostuvieron los hutíes y luego confirmó la CIRC.
Desde 2015, la coalición bombardea sistemáticamente el país aun cuando la ONU pidió una tregua para frenar la crisis humanitaria que sufren millones de yemeníes.
Según Al-Maliki, sus aviones bombardearon posiciones hutíes en la zona, específicamente varios almacenes de drones (aviones no tripulados) y misiles que “demuestran que allí hay elementos de la Guardia Revolucionaria”, el cuerpo de élite de Irán, según la agencia de noticias saudita Al Arabiya.
Testigos dijeron a EFE que el edificio que los hutíes utilizaban como una cárcel era antes la universidad politécnica de Dhamar, a unos 100 kilómetros al sur de la capital, y que allí había militares, milicianos y civiles detenidos.
El movimiento insurgente hutí tomó Sanaá en 2014 y obligó al gobierno de Hadi a escaparse, primero a la ciudad portuaria de Aden y luego a Riad, la capital de Arabia Saudita. (Télam)
