Denunciaron la detención de dirigentes feministas opositoras
Las autoridades de Nicaragua detuvieron a media docena de defensoras de los derechos de las mujeres mientras pegaban carteles contrarios al gobierno de Daniel Ortega, en medio de la fuerte crisis sociopolítica que traviesa el país centroamericano, denunciaron diferentes grupos opositores.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas feministas Mirna Blandón, Tamara Dávila, Neyma Hernández, Amelia Urbina, Dorys Hernández y Guisella Elizabeth Ortega fueron arrestadas mientras pegaban los carteles críticos hacia la gestión del excomandante sandinista, precisa la información.
Los arrestos fueron repudiados por defensores de los derechos humanos y movimientos opositores, que señalaron la acción policial como “secuestros”, y los atribuyeron a la “represión” del Gobierno del presidente Daniel Ortega.
El Colectivo de Derechos Humanos “Nicaragua Nunca +” hizo un llamado “urgente a la sociedad nicaragüense y a la comunidad internacional para demandar la libertad inmediata de las defensoras de los derechos humanos”, según consignó la agencia EFE.
Las autoridades policiales negaron la detención de cuatro de ellas, Blandón, Dávila, Dorys y Neyma Hernández, pero los denunciantes sostuvieron que se encontraban encerradas en una prisión en el norte de Managua.
Las protestas contra Ortega están prohibidas por la Policía de Nicaragua, a pesar de que la medida ha sido criticada porque contradice la Constitución local.
Nicaragua vive una crisis que, desde el estallido social contra Ortega el 18 de abril de 2018, ha dejado cientos de muertos, presos y desaparecidos, además de miles de nicaragüenses en el exilio.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que responsabiliza al Gobierno por crímenes “de lesa humanidad”, ha registrado 328 muertos, sin embargo organismos locales cuentan hasta 595, y Ortega admite 200.
El estallido contra Ortega se desató hace 16 meses, cuando una aparente mayoría de nicaragüenses salió a las calles para mostrar su desacuerdo con los ataques letales del Gobierno contra sus críticos. (Télam)
