El premier Boris Johnson recibió un golpe implacable de la Corte Suprema británica
La justicia británica asestó un golpe implacable al primer ministro Boris Johnson al considerar “ilegal” y “sin efecto” su decisión de suspender el parlamento hasta los días previos al Brexit, tras lo cual se multiplicaron los llamados a su dimisión.
Johnson, que se encontraba en Nueva York para la Asamblea General de la ONU, afirmó estar “profundamente en desacuerdo con lo que los jueces dictaron”. “No cabe duda de que hay mucha gente que quiere frustrar el Brexit”, denunció. Sin embargo, “éste es obviamente un veredicto que respetaremos”, aseguró.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailTras tres días de vistas y cuatro de deliberación, once jueces de la Corte Suprema dictaminaron unánimemente la suspensión parlamentaria como “nula y sin efecto”.
“Fue ilegal porque tuvo el efecto de frustrar o impedir la capacidad del parlamento para llevar a cabo sus funciones constitucionales sin una justificación razonable”, dictaminaron.
En consecuencia, los diputados volverán al trabajo el miércoles, anunció el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, quien había denunciado la medida como un “ultraje constitucional”.
Y se vislumbra un terremoto político para el controvertido primer ministro, hasta el punto que el propio Donald Trump consideró en Estados Unidos que sería “terrible” que los planes de Johnson para el Brexit se vayan a pique.
“Debemos hacer que el gobierno rinda cuentas de sus acciones. Ahora Boris Johnson debería dimitir”, afirmó el nacionalista escocés Ian Blackford, mientras ante la Corte Suprema los manifestantes coreaba “¡Johnson fuera, Johnson fuera!” y un hombre caracterizado vestido de preso agitaba una pancarta que decía “¡Culpable!”.
En el congreso anual del Partido Laborista, en Brighton, también el líder de la oposición Jeremy Corbyn llamó al primer ministro a renunciar.
Y recordó la posición oficial votada la víspera por el congreso: si llegan al gobierno los laboristas negociarán mantener estrechos lazos con Bruselas y someterán ese acuerdo de divorcio a referéndum junto a la posibilidad de anular simplemente el Brexit.
Sin embargo, Johnson no tendrá el apoyo laborista para convocar legislativas anticipadas -una decisión que precisa el voto de dos tercios de los diputados- hasta que se descarte totalmente el riesgo de un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre, reafirmó. (Télam)
