“Están utilizando al Líbano como moneda de cambio”, criticó el presidente Aoun
El presidente del Líbano declaró que su pueblo está “harto” de la guerra entre Israel y Hezbolá, el poderoso grupo y fuerza política respaldado por Irán que opera como un “Estado dentro del Estado” en el Líbano. El Presidente habló con CNN en un momento en que el alto el fuego con Israel pende de un hilo, con su pequeña nación nuevamente envuelta en uno de los conflictos regionales más graves entre Irán e Israel.
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El presidente del Líbano, Joseph Aoun, acusó ayer a Irán de utilizar a su país como “moneda de cambio” en su conflicto con Estados Unidos e Israel, y exigió a Teherán deje de interferir en los asuntos libaneses, al tiempo que sostuvo que el líder de Hezbolá, Naim Qassem, “no representa” al pueblo libanés.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn una entrevista exclusiva realizada por la cadena CNN en el palacio presidencial de Beirut, Aoun declaró que el pueblo libanés está “harto” de la guerra entre Israel y Hezbolá, el poderoso grupo y fuerza política respaldado por Irán que opera como un “Estado dentro del Estado” en el Líbano.
El Presidente habló con CNN en un momento en que el alto el fuego con Israel pende de un hilo, con su pequeña nación nuevamente envuelta en uno de los conflictos regionales más graves entre Irán e Israel.
En relación con Irán, afirmó: “No están tratando de ayudarnos… el pueblo del Líbano está pagando el precio… en aras de sus propios intereses”, y añadió: “Nuestros intereses… no coinciden con los suyos”.
Aoun rechazó una declaración emitida el miércoles por la Guardia Revolucionaria de Irán que exigía la retirada de Israel del Líbano como parte de un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. “Están utilizando al Líbano como moneda de cambio en su negociación con Estados Unidos”, dijo. “Es inaceptable”.
Israel y el Líbano alcanzaron un acuerdo el miércoles en Washington para implementar un alto el fuego, pero este sigue condicionado al cese total de los ataques de Hezbolá y a la retirada completa de todos los efectivos del grupo extremista del sur del Líbano.
“Fue una negociación difícil hasta que logramos un avance importante”, dijo Aoun, agregando que el acuerdo podría abrir el camino hacia una “paz justa y duradera”.
Hezbolá que no participó en el acuerdo, lo rechazó el miércoles argumentando que no garantiza la retirada israelí del sur del Líbano.
Aoun declaró además que Naim Qassem, líder de Hezbolá, no representa al pueblo libanés.
“El pueblo libanés no es su pueblo”, aseveró.
En un comunicado emitido el jueves, Qassem calificó las conversaciones entre el Líbano e Israel de “rendición” y aseguró que la tregua resultante había sido rechazada en su “totalidad por amplios sectores del pueblo libanés”.
Aoun comentó que había hablado con libaneses de diversas confesiones religiosas, incluidos chiíes, quienes le expresaron estar “hartos” de la guerra de Hezbollah contra Israel.
“No merecen ver sus hogares destruidos cada cinco o diez años”, dijo Aoun, añadiendo que el pueblo libanés confía en él para poner fin a la guerra.
Debilitado por décadas de injerencia extranjera, conflictos sectarios y guerras regionales, el Líbano bajo el mandato de Aoun se ha comprometido a afrontar la ardua tarea de desarmar a Hezbolá, en un esfuerzo por desmantelar la inmensa influencia interna del grupo y frenar los avances militares de Israel.
Aoun señaló que familias enteras han sido “aniquiladas” por los ataques israelíes, al tiempo que mostraba fotografías de civiles libaneses fallecidos durante el conflicto.
“Son libaneses. No son la gente de Naim Qassem”, afirmó. (NA).
Fueron afectados 2.200 negocios
Por otra parte, se supo ayer que los ataques israelíes contra el Líbano dañaron más de 2.200 empresas, causaron la muerte de más de 3.000 personas y dejaron más de 9.000 heridos, declaró hoy el ministro de Trabajo, Mohammad Haidar, advirtiendo sobre su grave impacto en la fuerza laboral y la economía del país.
En su intervención ante la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, Haidar afirmó que más de 1.700 establecimientos económicos sufrieron daños parciales, mientras que más de 500 quedaron completamente destruidos por los ataques israelíes.
El sector comercial, junto con las empresas industriales y las pequeñas y medianas empresas, se vieron gravemente afectados por los ataques, que causaron una gran interrupción del empleo y pusieron en peligro el sustento de muchas familias libanesas, subrayó. (NA).
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