Piñera reorganiza el gobierno ante la caída de su popularidad
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció la reorganización de su gabinete en momentos en que los niveles de aprobación popular a su gestión caen hasta un piso del 25 por ciento, aunque mantuvo intocable a su comité de conducción política.
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La reforma ministerial afecta a seis carteras, entre ellas las de Relaciones Exteriores y Economía, pero confirma en sus cargos a las piezas del llamado tridente político, formado por Andrés Chadwick en Interior, Gonzalo Blumel en la Secretaría General de la Presidencia y a Cecilia Pérez en la vocería.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl presidente, con todo, se vio obligado a dejar de insistir con apuestas que hizo a favor de funcionarios que a la hora de su designación estaban alejados de los ámbitos de alto nivel en la discusión política, como en el caso de las salidas de Roberto Ampuero en la Cancillería, de Emilio Santelices en la cartera de Salud y de José Ramón Valente en Economía.
Los cambios, que fueron eje de todo tipo de rumores en las últimas semanas, afectan a las carteras de Relaciones Exteriores, Economía, Obras Públicas, Energía, Salud y Desarrollo Social, dijeron fuentes oficiales a la prensa chilena.
Uno de las víctimas de esta reforma en el equipo de gobierno es el canciller Ampuero, una apuesta personal de Piñera que sorprendió a los analistas en el momento de la conformación del gabinete. Su lugar será ocupado el abogado y exministro de Justicia Teodoro Rivera.
También saldrá el ministro de Economía Valente, quien dejará su lugar al actual titular del Ministerio de Obras Públicas, Juan Andrés Fontaine, en momentos en que se especula con la pronta difusión de nuevas medidas económicas.
Precedido de algunas polémicas entre miembros de la coalición gobernante, el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, será reemplazado por Sebastián Sichel, hasta ahora dedicado a las problemáticas de la producción.
Los enroques estuvieron marcados por Fontaine, quien dejó Obras Públicas para convertirse en el nuevo jefe de Economía; y por el ministro Moreno, quien salió de Desarrollo Social para asumir en Obras Públicas.
Las primeras reacciones de la oposición mostraron inconformismo. “No entiendo el cambio de gabinete, porque además de lo obvio, que era Cancillería, Salud y Economía, la verdad es que hay carteras donde hay dificultades y se mantuvieron los ministros, como en Educación”, se lamentó el presidente del Partido Demócrata Cristiano, Fuad Chahín.
Desde el Frente Amplio, el diputado Giorgio Jackson manifestó que no fue “una casualidad” que el cambio de gabinete fuera justo después de conocerse los resultados de “una encuesta CEP que fue lapidaria para la gestión del Gobierno y creo que eso es malo para Chile”.
En caída
La última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), publicada ayer, le dio a Piñera una aprobación del 25 por ciento y un rechazo popular del 50 por ciento.
La aprobación a la gestión del mandatario supone una caída de 12 puntos porcentuales respecto de la encuesta anterior, de diciembre pasado, mientras el nivel de rechazo subió 11 puntos.
El 68 por ciento de los entrevistados dijo que el Gobierno ha actuado con debilidad y un 65 por ciento opinó que lo ha hecho sin destreza frente a las presiones de instituciones, grupos o personas. (Télam)
