Rusia redobló los ataques en Ucrania y se volvió a retrasar la evacuación en Mariupol
Rusia seguía con ataques en la región oriental ucraniana del Donbass, en una jornada en la que la evacuación de civiles de la ciudad sureña de Mariupol fue retrasada.
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Paralelamente, la Unión Europea (UE) evalúa un plan para imponer un embargo progresivo al petróleo ruso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUnos cien civiles fueron evacuados este fin de semana de la acería Azovstal de Mariupol, el último reducto de resistencia ucraniana en esa ciudad portuaria del sur del Donbass que está bajo control militar ruso desde hace unos diez días tras un mes y medio de asedio y bombardeos.
Un video difundido por fuerzas ucranianas mostró a mujeres ancianas y madres con niños pequeños escalando una pila de escombros de la acería, que está rodeada por tropas rusas, y, finalmente, subiendo a un colectivo con insignias de la ONU en el que fueron evacuadas.
De acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que colabora con la operación de evacuación organizada por la ONU, el convoy para trasladar a civiles “comenzó a funcionar el 29 de abril, viajó unos 230 kilómetros y llegó a Mariupol en la mañana del sábado”.
El sábado salieron de la acería dos tandas de unos 50 civiles, y el domingo fueron evacuados otros 50 aproximadamente como parte del esfuerzo de la ONU, que se realiza en coordinación con las autoridades de Rusia y Ucrania.
Ayer, dos todoterrenos blindados de la ONU y otros vehículos de ONGs internacionales, así como periodistas, esperaban a los primeros evacuados en las afueras de Zaporiyia, ciudad situada a unos 200 kilómetros al noroeste de Mariupol y todavía bajo control ucraniano, donde hay un centro de acogida de refugiados.
Algunos de los pocos evacuados de Mariupol que llegaron a Zaporiyia describieron semanas de bombardeos y privaciones, informó la agencia de noticias AFP.
Otras personas optaron por permanecer en áreas controladas por separatistas rusoparlantes aliados de Rusia, dijo el Ejército ruso.
Si bien se preveía una segunda evacuación ayer, no había habido ningún indicio de movimientos.
Según la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshchuk, todavía “cientos de civiles siguen atrapados” en la planta siderúrgica Azovstal de Mariupol.
Otras autoridades ucranianas han dicho que estiman que en toda Mariupol todavía permanecen entre 100 y 120 mil civiles -de los más de 450 mil que vivían allí antes de la guerra- y que más de 20 mil murieron en la ciudad desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero.
Más víctimas
Por otro lado, el Ejército ucraniano comunicó que sus drones habían hundido dos lanchas patrulleras rusas cerca de la isla de las Serpientes, en el mar Negro, después de que un grupo de guardias fronterizos rechazara en abril el llamado a rendirse lanzado desde un navío ruso.
En la ciudad portuaria ucraniana de Odesa, sobre el mar Negro, autoridades municipales informaron un adolescente de 15 años murió y otro menor fue herido en un ataque ruso con misiles y estimaron que habría todavía más víctimas.
En paralelo, la Unión Europea (UE) prepara un nuevo endurecimiento de sanciones contra Rusia, en momentos en que potencias occidentales aumentan la cantidad de armas enviadas a Ucrania y reinstalan misiones diplomáticas en Kiev.
Firmeza europea
La Unión Europea (UE) advirtió a sus países miembro que deben prepararse para un corte del suministro de gas desde Rusia ya que no cederá a la exigencia de Moscú de pagarlo en rublos, al término de una reunión de emergencia de los ministros de Energía del bloque.
El encuentro en Bruselas fue el primero desde que Rusia cortó su abastecimiento de gas a Polonia y Bulgaria porque esos dos países se negaron a pagar en rublos por sus importaciones de gas licuado, una demanda hecha por Rusia en el marco de la guerra en Ucrania.
En una conferencia de prensa al término de la reunión, la comisaria de Energía europea, Kadri Simson, dijo que la exigencia rusa de recibir pagos en rublos es una "modificación unilateral e injustificada de los contratos, y por eso es legítimo rechazarla". (Télam)