Tensión en la península coreana por otro ensayo de Pyongyang
La prueba de lanzacohetes de largo alcance y armas teledirigidas que realizó Corea del Norte agitó la relación con Seúl, que acusó al gobierno comunista de “violar” el acuerdo que firmaron el año pasado cuando se comprometieron a abrir un diálogo, junto con Estados Unidos, para pacificar la península.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“El test de armas de Corea del Norte viola el espíritu del acuerdo del 19 de septiembre”, denunció el gobierno surcoreano de Moon Jae-in y condenó el repentino ensayo armado de Corea del Norte de ayer.
A primera hora de ayer, la agencia de noticias estatal KNCA, vocera oficial del gobierno comunista del Norte, dio detalles sobre los ejercicios bélicos que incluyeron el lanzamiento de proyectiles “de grueso calibre y largo alcance y armas tácticas teledirigidas”
La información estuvo acompañada por fotos del líder norcoreano, Kim Jong-un, supervisando con largavistas el lanzamiento de las piezas de artillería que “tras determinar el orden y el procedimiento de ataque artillero, él (Kim) dio la orden de fuego”, precisó KCNA.
Las autoridades militares surcoreanas fueron las primeras que informaron de este lanzamiento desde Seúl.
Primero dijeron que se trataba de un misil de corto alcance, luego de varios misiles y, finalmente, aclararon que fueron “proyectiles”.
Expertos citados por la agencia de noticias EFE evaluaron que estos proyectiles, calificados por KCNA como “armas tácticas guiadas”, son misiles balísticos tácticos de corto alcance.
Confirmado oficialmente el ensayo, Seúl emitió un duro comunicado en el que afirmó que la prueba atenta contra los acuerdos pactados en la declaración firmada en la cumbre intercoreana de Pyonyang del año pasado entre el líder norcoreano, Kim, y el presidente sureño, Moon.
En esa ocasión, los jefes de Estado acordaron varias medidas para rebajar la tensión transfronteriza.
“El gobierno fortalecerá su vigilancia manteniendo una estrecha cooperación entre la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur) y Estados Unidos”, sentenció el comunicado surcoreano y se convirtió en el mensaje más duro de Seúl desde que Pyonyang optó por iniciar un acercamiento diplomático a principio de año. (Télam)
