Tensión extrema entre Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz
El presidente Donald Trump fijó un plazo hasta el martes 7 de abril para alcanzar un acuerdo diplomático, mientras Teherán refuerza su presencia militar en la zona estratégica por donde circula el 20 por ciento del petróleo mundial.
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El escenario internacional se encuentra en vilo ante la posibilidad de un enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump apuesta a una salida diplomática para finalizar la guerra, aunque existen escasos indicios de un acuerdo de cese del fuego antes del límite fijado para las 20 del martes 7 de abril. De no mediar una tregua, el conflicto en Medio Oriente podría escalar a niveles impredecibles, con el control del estrecho de Ormuz como eje central de la disputa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa controversia pública se ha desplazado del programa nuclear iraní hacia la navegación en el estrecho. Mientras que hace una semana la preocupación radicaba en la capacidad del régimen para fabricar nueve bombas atómicas y en los 600 kilos de uranio enriquecido, hoy la prioridad es el paso marítimo. La escalada verbal ha sido determinante en este proceso. A través de su red Truth Social, el presidente estadounidense advirtió:
“Abran el maldito estrecho, o vivirán en el infierno”
Por su parte, la Armada de Irán respondió mediante una publicación en la plataforma X, asegurando que el estrecho de Ormuz nunca volverá a su estado anterior, especialmente para Estados Unidos e Israel. Esta tensión ha dejado en suspenso las gestiones de Pakistán, que intentaba establecer una negociación indirecta en Islamabad entre el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el titular del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
El valor estratégico de Ormuz
El bloqueo de esta vía marítima ya impactó en los precios de la gasolina y los fertilizantes en Estados Unidos, dado que por allí circula el 20 por ciento del petróleo que viaja de Medio Oriente a Occidente. En este marco, el líder religioso Mojtaba Khamenei ha ejecutado una guerra de desgaste apoyada en una red defensiva sobre cinco islas estratégicas: Tunb Menor, Tunb Mayor, Abu Musa, Larak y Qeshm.
En la isla de Abu Musa, Irán desplegó misiles defensivos y fortificaciones subterráneas. En tanto, Tunb Mayor y Tunb Menor funcionan como paso obligatorio para los petroleros, contando con sistemas antiaéreos y drones. La Guardia Revolucionaria ejerce el control real desde Larak y Qeshm, esta última considerada la base más importante por su red de túneles, silos de misiles balísticos y la presencia de la 112.ª Brigada Naval de Combate.
Un ultimátum inminente
Pese a los informes del Pentágono y la CIA sobre el complejo sistema defensivo iraní, Trump mantiene el control de Ormuz como una condición inamovible para cualquier cese del fuego. Según informó el Departamento de Estado, Teherán rechaza ceder su poder en la zona, relegando a un segundo plano las discusiones sobre el apoyo a grupos como Hezbollah y Huties.
Ante la falta de avances, el mandatario estadounidense ya analiza alternativas militares propuestas por la Secretaría de Guerra. El plazo vence este martes a las 20 y el presidente fue tajante sobre su próximo paso si no se logra un consenso:
“Si no cierran un acuerdo, y pronto, estoy considerando hacerlo volar todo por los aires”