Totalizan cien los muertos en Sudán tras la represión militar
El Comité de Médicos de Sudán (CMS) elevó a cien el número de muertos en Jartum, la capital sudanesa, tras la represión del lunes a una manifestación que reclama una salida democrática a la crisis política que atraviesa el país africano.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“La cifra de los muertos ha subido a más de cien personas”, informó el vocero de CMS Mohamed Babakr tras el rescate de 40 cadáveres del río Nilo y precisó que los cuerpos fueron retirados el martes y trasladados por grupos paramilitares a un lugar desconocido.
Por su parte, la activista Amal al-Zein alertó de que la cifra podría aumentar.
Agregó que los cadáveres, en muchos casos con heridas de bala, fueron encontrados en las inmediaciones del área en la que se asentaba el campamento opositor reprimido el lunes y que fueron trasladados a una morgue del hospital.
“Algunos cuerpos tienen heridas de balas, otros parecen haber sido golpeados y arrojado al Nilo”, señaló.
La noticia llega en medio de unas negociaciones entre los manifestantes opositores y los militares que detentan el poder desde el derrocamiento de Omar al Bashir, el pasado 11 de abril.
Los manifestantes rechazaron ayer un llamado al diálogo hecho por de los militares, argumentando no se sentarán a negociar mientras les sigan disparando y aseguraron que seguirán con su campaña a favor de la democracia hasta que le entreguen el mando a un civil.
“Esta llamada no es seria. (El jefe del Consejo Militar, Abdel Fatah) Burhan y los que están debajo de él han matado a los sudaneses y todavía lo están haciendo. Sus vehículos patrullan las calles, disparan a la gente”, afirmó Mohammed Yousef al Mustafa, portavoz de la Asociación de Profesionales Sudanés, grupo que forma parta de la alianza que organiza las manifestaciones.
El Comité de Médicos Sudaneses también informó que 326 personas resultaron heridas.
El ataque
Los militares irrumpieron a tiros en la mañana del lunes en el acampe que se mantenía desde hace dos meses en Jartum y atraía a miles de personas todos los días para protestar en demanda del tránsito a un gobierno civil.
El acampe, epicentro de la revolución que llevó al derrocamiento de Al Bashir, fue destruida por completo por los militares, según denunció la oposición.
Después del asalto, los uniformados interrumpieron las comunicaciones, Internet y la emisión de todas las cadenas de radio de la capital. (Télam)
