Un ataque israelí a un campamento de Ráfah suscitó la condena internacional
El ataque aéreo israelí que provocó un enorme incendio y mató al menos a 45 personas en un campamento de desplazados palestinos en la ciudad gazatí de Ráfah provocó ayer la condena de líderes mundiales.
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Además, instaron a aplicar una sentencia del Tribunal Mundial para detener la ofensiva.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe repitieron escenas sombríamente familiares de una guerra que ya va en su octavo mes, y las familias palestinas se apresuraron a acudir a los hospitales para preparar a sus muertos para el entierro después de que el ataque de la noche del domingo incendió tiendas de campaña y refugios desvencijados.
Israel dijo que las investigaciones iniciales mostraban que un ataque contra comandantes del grupo militante Hamás provocó el incendio.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sostuvo que el ataque fue un “trágico accidente” y admitió en el Parlamento de Israel que es vital que el país tome “todas las precauciones posibles” para proteger a los civiles atrapados en los combates en Gaza, mientras indicó que se abrió una investigación sobre lo ocurrido.
Los sobrevivientes contaron que las familias se disponían a dormir cuando se inició el ataque.
“Estábamos rezando y preparando las camas de nuestros hijos para dormir. No había nada inusual, entonces oímos un ruido muy fuerte, y el fuego estalló a nuestro alrededor”, expresó Umm Mohamed Al-Attar, una madre palestina con un pañuelo rojo en la cabeza.
“Todos los niños empezaron a gritar (...) El sonido era aterrador; sentíamos como si el metal estuviera a punto de derrumbarse sobre nosotros, y la metralla caía en las habitaciones”, sostuvo en declaraciones publicadas por el servicio en castellano de la agencia Reuters.
El blanco
El ataque golpeó al barrio de Tel al-Sultan, donde miles de personas se refugiaban después de que las fuerzas israelíes iniciaron hace más de dos semanas una ofensiva terrestre en el este de Ráfah.
Imágenes de video obtenidas por Reuters mostraban un incendio en la oscuridad y a la gente gritando presa del pánico. Un grupo de jóvenes intentaba retirar planchas de chapa ondulada y una manguera de un único camión de bomberos comenzaba a sofocar las llamas.
Más de la mitad de los fallecidos eran mujeres y niños, según los responsables sanitarios, que añadieron que era probable que la cifra de muertos aumentara, ya que algunos se encontraban en estado crítico con quemaduras graves.
El ejército israelí dijo que el ataque aéreo del domingo, basado en “información de inteligencia precisa”, había eliminado al jefe del Estado Mayor de Hamás para el segundo y mayor territorio palestino, Cisjordania, así como a otro responsable de los ataques contra israelíes.
Anteriormente, el domingo, había dicho que ocho cohetes habían sido interceptados tras ser disparados desde la zona de Ráfah.
Israel mantuvo sus ataques en Ráfah a pesar de la sentencia del máximo tribunal de la ONU que el viernes le ordenó detenerlos, argumentando que la orden del tribunal le concede cierto margen para llevar a cabo acciones militares allí.
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo estar “indignado” por los últimos ataques de Israel. “Estas operaciones deben parar. No hay zonas seguras en Rafah para los civiles palestinos”, dijo en X.
La ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, y el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, afirmaron que la sentencia debe respetarse. “El derecho internacional humanitario se aplica a todos, también a la conducción israelí de la guerra”, dijo Baerbock.
Sin zona segura
A la luz del día, el campo era una ruina humeante de tiendas de campaña, metal retorcido y pertenencias carbonizadas.
Sentado junto a los cadáveres de sus familiares, Abed Mohamed al-Attar afirmó que Israel mintió cuando dijo a los residentes que estarían seguros en las zonas occidentales de Ráfah. Su hermano, su cuñada y varios familiares más murieron en el incendio.
“El ejército miente. No hay seguridad en Gaza. No hay seguridad, ni para un niño, ni para un anciano, ni para una mujer. Aquí está (mi hermano) con su esposa, fueron martirizados”, dijo.
“¿Qué han hecho para merecer esto? Sus hijos han quedado huérfanos”.
Los hospitales de Ráfah, incluido el hospital de campaña del Comité Internacional de la Cruz Roja, no pudieron atender a todos los heridos, por lo que algunos fueron trasladados a hospitales de Jan Yunis, más al norte de Gaza, para recibir tratamiento, según los médicos.
Los tanques israelíes siguieron bombardeando ayer zonas del este y el centro de la ciudad, en el sur de Gaza, y mataron a ocho personas, informaron funcionarios sanitarios locales. En el campo de Al-Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, un ataque israelí mató a tres policías palestinos, dijo el Ministerio del Interior de Gaza, dirigido por Hamás. NA
“Un trágico accidente”
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sostuvo este lunes que el ataque que mató al menos 45 de palestinos desplazados en la localidad de Rafah, el el sur de Gaza, fue un "trágico accidente".
Mientras Israel recibía duros cuestionamientos por la acción bélica con decenas de víctimas, Netanyahu admitió en el Parlamento de Israel que es vital que el país tome "todas las precauciones posibles" para proteger a los civiles atrapados en los combates en Gaza.
El discurso, en el que señaló que se realizaba una investigación del hecho, fue interrumpido por los gritos de los legisladores opositores.
Netanyahu aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían hecho "sus mejores esfuerzos para no dañar a quienes no estaban involucrados" en el conflicto.
"En Rafah ya evacuamos alrededor de un millón de residentes no combatientes y, a pesar de nuestro máximo esfuerzo por no dañar a los no combatientes, lamentablemente algo salió trágicamente mal", expresó Netanyahu, reprodujo BBC. NA