Arribó a Buenos Aires la Fragata Libertad y culminó su 54° viaje
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La fragata ARA “Libertad”, buque insignia de la Armada Argentina, arribó al Apostadero Naval de Buenos Aires, con lo que dio por finalizado con éxito su 54° Viaje de Instrucción iniciado en abril pasado.
Al mando del capitán de navío Jorge Gabriel Cáceres, la emblemática embarcación completó su recorrido por diversos puertos internacionales tras haber zarpado desde Río de Janeiro, que representó el noveno y último destino extranjero de la travesía.
Durante su reciente paso por territorio brasileño antes de poner proa hacia aguas nacionales, los Guardiamarinas en Comisión llevaron adelante una serie de prácticas profesionales que incluyeron visitas a sitios históricos y actividades de intercambio en la Escuela Naval de la Marina del Brasil.
Además, como parte de la agenda institucional, la nave recibió a bordo a la comitiva de asesores del Coordinador del Área Marítima del Atlántico Sur (Camas).
El encuentro protocolar contó con la participación de autoridades navales de Argentina, Brasil y Paraguay, y estuvo encabezado por el comandante Cáceres junto al agregado naval en Brasil, el contraalmirante Gonzalo Horacio Nieto, con el objetivo de consolidar la cooperación y el diálogo estratégico regional.
El regreso definitivo de la embarcación a la capital federal, puerto desde el que había partido el último 11 de abril, marca la culminación de meses de intensa formación en alta mar para los nuevos oficiales y ratifica el histórico rol de la fragata como embajadora itinerante de la Argentina.
Nacimiento
El arribo de la Fragata ARA Libertad trajo consigo historias de profunda emoción, como la del cabo José María Báez, quien presenció el nacimiento de su primera hija a través de una videollamada mientras navegaba y finalmente pudo conocerla.
Báez, de 27 años, se encontraba cumpliendo con el viaje de instrucción del buque insignia de la Armada Argentina cuando, el pasado 8 de agosto, llegó el momento del parto. Gracias al apoyo del comando, el marino logró conectarse de manera virtual para acompañar a su pareja a la distancia.
“Fue un poco fuerte para mí. Quedé en shock y solo me quedé mirando. Traté de no desmayarme”, relató el joven con humor sobre la intensa experiencia vivida frente a la pantalla. NA
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