Bancos internacionales exigen una deuda de 33.137 millones de pesos a Vicentin
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Lograron que la justicia de Estados Unidos autorice un proceso de descubrimiento (discovery) de activos relacionados con la firma agroexportadora.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEste proceso, que se desarrolla en los tribunales de Nueva York, es independiente del concurso preventivo que se tramita en la Justicia santafesina por acreencias que ascienden a 99.345 millones de pesos, que corresponden a la deuda verificada hasta el momento por 2.368 acreedores de Vicentin SAIC.
El discovery, como se denomina al proceso de análisis de detección de activos, fue ordenado por el juez Alvin Hellerstein de la Corte del Distrito Sur de Nueva York el 14 de febrero pasado, cuatro días después de que la firma pidiera a la Justicia entrar al proceso de quiebra, con una deuda calculada en 1.350 millones de dólares.
El juez Hellerstein, al aceptar el recurso, solicitó a bancos e instituciones financieras la información sobre transferencias electrónicas internacionales, ordenadas y recibidas por Vicentin, sus subsidiarias, afiliadas y sus accionistas individuales en los últimos tres años.
La orden judicial, a la que tuvo acceso Télam, ocurrió antes de la decisión oficial de intervenir y expropiar la firma, y apenas unos días después de que la compañía, con eje de operaciones en la provincia de Santa Fe, solicitara el concurso preventivo de acreedores.
El proceso de revisión de activos que involucra a personas y movimientos bancarios relacionados con Vicentin fue solicitado a la justicia neoyorquina por un pool de bancos acreedores internacionales, que se reunieron en un comité y decidieron reclamar ante la Justicia frente los problemas declarados de la firma.
El análisis de la información recibida está en proceso y será la base de las futuras medidas que soliciten los acreedores, explicaron las fuentes vinculadas a ese proceso externo que enfrenta la compañía cerealera, intervenida por el gobierno argentino.
Dentro de ese comité está el Banco Mundial, con su Corporación Financiera Internacional (CFI), el brazo de la entidad encargado de prestar al sector privado, y el Nederlandse Financierins FMO, un banco de fomento holandés.
Además, con menos exposición, también se suman a este consorcio ING Bank, Rabobank y los franceses Natixis y Credit Agricole. (Télam)
