Comenzó el juicio por la muerte de siete presos en el incendio de una comisaría
Un fiscal dijo en el inicio del juicio oral a un comisario y a otros cinco policías bonaerenses por la muerte de siete presos, ocurridas en 2017 en una dependencia de Pergamino, que quedará probada la participación de los acusados en el hecho.
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En tanto, los defensores de los imputados aseguraron que pedirán la absolución porque no se encontrarán pruebas que los incrimine en el fallecimiento de las víctimas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn los lineamientos, el fiscal Néstor Mastorchio dijo que durante el debate quedará probado que los acusados cometieron el delito de “abandono de persona seguido de muerte por multiplicidad de víctimas”, que contempla penas que van de los 5 a los 15 años de cárcel.
Por su parte, los abogados Carlos Torrens y Federico Mastropierro, defensores del comisario Alberto Donza, quien estuvo prófugo durante 14 meses y llegó al juicio detenido en el penal de Campana con prisión preventiva, aseguraron que debería ser absuelto o, subsidiariamente, el caso podría ser encuadrado como un delito “culposo”.
En tanto, el abogado Gabriel Castro Capria, representante de los otros acusados, sostuvo que serán absueltos.
Luego de los lineamientos de apertura de las partes, el Tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 10 cuando comenzarán a declarar los familiares de las víctimas, añadieron las fuentes.
El hecho ocurrió el 2 de marzo de 2017 en la seccional ubicada en la calle Dorrego 654, en pleno centro de Pergamino, donde había 19 presos alojados.
De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio de la fiscalía, hubo una discusión entre dos internos que “duró poco tiempo y una vez finalizada por ellos mismos se dieron la mano y se abrazaron”.
Luego del incidente, Carrizo, Rodas, Eva y Guiletti entraron a los calabozos y encerraron a los presos en las celdas 1, 2, 3 y 6, tras lo cual colocaron candados en las celdas y en todas las puertas de rejas.
A partir de esta decisión, los detenidos comenzaron a gritar que los sacaran y que los ‘desengomaran’ (que no los encerraran) “porque no era la hora” y, al no obtener respuesta, empezaron a tirar pedazos de colchones encendidos a los pasillos.
Los uniformados sacaron por la puerta que da al patio trasero a Carrizo y luego se fueron y dejaron todas las demás cerradas con candados, por lo que los internos de la celda 1 comenzaron a enviar mensajes de texto a sus familiares -con un teléfono celular que tenían escondido- en el que les pedían que fueran a ayudarlos.
Según el Ministerio Público Fiscal, los policías no dieron el auxilio inmediato que la situación ameritaba desde el primer foco ígneo y después impidieron el ingreso a tiempo de los bomberos “para la salvaguarda de las víctimas”.
De acuerdo a las autopsias, todos murieron por inhalación de monóxido de carbono y sofocación a raíz de la presencia del fuego.
