El cuerpo hallado calcinado en Olavarría pertenecía al exmilitar
El cuerpo calcinado encontrado a principio de julio pasado en un descampado de Olavarría pertenecía a exmilitar Carlos Cordero, según pudieron determinar investigadores del caso, por el cual una pareja permanecía detenida.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl estudio de ADN iniciado a partir de la extracción de sangre de una de las hijas del exmilitar de 60 años permitió confirmar en las últimas horas que el cuerpo hallado en un santuario del Gauchito Gil le pertenecía.
Tras la confirmación de la identidad del cuerpo, se le dictaminó la prisión preventiva a Anabella Landalde, una joven de 22 años sospechada de ser coautora del homicidio, por el cual ya se encontraba apresado su concubino, Claudio “Chaco” Ibarra, de 38.
Landalde está acusada de partícipe primario del delito de “homicidio doblemente agravado por su comisión con arma de fuego y con alevosía”, según informó el sitio del diario El Popular de Olavarría.
Cordero, quien era retirado del Ejército y actualmente se desempeñaba como gasista y otras tareas, desapareció el 26 de junio pasado, en tanto que su auto Ford Fiesta fue encontrado incendiado en la madrugada reciente.
El hombre comenzó a ser buscado por familiares, vecinos y decenas de efectivos policiales, hasta que apareció el cuerpo calcinado el 6 de agosto pasado y se llegó a ofrecer hasta 200 mil pesos por datos sobre su paradero.
Poco después fue detenido “Chaco” Ibarra, un hombre con antecedentes penales, que habría sido filmado por cámaras de seguridad mientras conducía el auto perteneciente a la víctima.
En tanto, a principios de agosto, fue arrestada Landalde, quien en ese momento se hallaba embarazada.
Las sospechas apuntan a que Landalde, quien aparentemente ejercía la prostitución, citó a Cordero para un encuentro sexual y que, en ese marco, irrumpió Ibarra y mató al exmilitar de un disparo en la cabeza.
Según se desprende de la investigación, al parecer, la pareja habitualmente utilizaba el trabajo sexual de la mujer para cometer delitos.
La modalidad consistiría que los clientes de la joven en ejercicio de la prostitución terminaban golpeados y robados por Ibarra. NA
