Juicio oral por apuñalar en el vientre a su pareja embarazada
La expareja del guía de montaña que comenzó a ser juzgado en el primer juicio por jurados en la provincia de Mendoza, aseguró que el acusado solía ponerse "celoso y paranoico".
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La mujer indicó que el día del ataque, cuando estaba embarazada de sus mellizas y mientras la apuñalaba, le gritaba que iba a matarla junto a sus bebas porque “no eran de él”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Me dijo que me iba a matar, a mí y a las mellizas”, relató entre lágrimas la ingeniera agrónoma Carolina Sessen (38), al recordar el día que fue atacada por su expareja, Sebastián Petean Pocoví (34), con quien tenía un hijo y de quien estaba embarazada de cinco meses en mayo de 2018.
La declaración de Sessen fue la primera que escucharon los doce jurados populares que juzgan a Petean por el intento de femicidio de la mujer y el homicidio agravado de dos policías a los que atropelló con su auto cuando huía.
Los jurados, entre ellos una geógrafa, una bioquímica, un mecánico, un obrero y un pensionado, fueron seleccionados previo al inicio de la audiencia y a los adelantos de los alegatos de las partes.
Para dar su testimonio, la víctima pidió que el acusado no estuviera presente en la sala, por lo que fue trasladado a una contigua, desde donde pudo escuchar el relato de su ex pareja.
Sessen contó que desde hacía tiempo que Petean “venía poniéndose celoso” y recordó que “cuando se ponía paranoico” le decía que las bebas que llevaba en su vientre “no eran de él”.
La mujer relató que la noche anterior al ataque habían asistido al festejo de cumpleaños de su abuela y que habían tenido una discusión porque él se había puesto celoso de un primo de su abuela, de 75 años.
Sessen recordó que, al día siguiente, el 25 de mayo de 2018, luego de un almuerzo familiar, le pidió a Petean que fuera a bañarse porque tenía olor alcohol y que al regresar volvió con cuchillo.
Y detalló que cuando comenzó a apuñalarla en la zona del abdomen su perra se interpuso y la apuñaló en la cabeza.
En ese momento, agregó, gritó pidiendo ayuda y se acercaron su abuela y su madre, a quienes Petean empujó y golpeó para escapar en su camioneta.
Tras narrar que unos vecinos la trasladaron al hospital y pasó cinco días en terapia intensiva, Sessen vio las fotografías de la cicatriz que quedó en su abdomen y que exhibió ante el jurado la fiscalía, momento en que no pudo contener el llanto. (Télam)
