La actividad inmobiliaria rural, frenada tras la devaluación
Afectada por la devaluación, la actividad inmobiliaria rural no logró alcanzar los niveles de reactivación esperados desde un comienzo, según admitió la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR).
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Hay resultados claros de freno en toda la actividad”, reconoció la cámara empresaria en un informe y agregó que “lo que oportunamente se presentó como un ligero indicio de reactivación en el sector, registrado hasta abril, comenzó a diluirse en forma significativa con las reiteradas devaluaciones”, explicó.
La entidad destacó que “dentro de este período, (el tercer trimestre) se notó que los valores de los campos fueron en descenso, en línea con lo que se venía produciendo en los últimos años”.
“En este contexto, la concreción de operaciones inmobiliarias rurales se han frenado, produciéndose situaciones tales como por ejemplo aquéllas en donde diversos compradores presionan para obtener una rebaja en los precios y en forma simultánea, los vendedores, persiguen el afán de obtener valores similares a otros períodos”, señaló.
En su informe, indicó que “una consideración especial a esto la merece la zona núcleo, donde los campos de mayor importancia y calidad han logrado mantener su valor constante, o la baja de aquéllos ha sido insignificante”, que rondan los 16 mil dólares la hectárea.
Advirtió que “los plazos para concretar las operaciones de compra y venta se han alargado en demasía, sumado a que también se registra un aumento en la oferta de campos, mientras que la demanda se presenta escasa y selectiva”.
“Podemos afirmar que en el presente se concretan menos operaciones inmobiliarias en el sector rural y en general se realizan algunas por debajo del valor tasado. Como corolario de esto, existe en el mercado una resistencia por parte de los vendedores a reconocer o aceptar esta rebaja”, añadió la entidad.
Sobre las perspectivas, consideró que “si las condiciones climáticas siguen acompañando, habrá una muy buena cosecha con el consecuente impacto positivo en diversos sectores de la economía nacional, donde está incluido el ámbito inmobiliario rural”. NA
