Lanzaron medidas para contener la inflación
El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, anunció medidas adicionales destinadas a reducir aún más el circulante de dinero tras conocerse que la inflación de febrero fue de 3,8 por ciento, que consisten en extender el objetivo de crecimiento cero de la base monetaria hasta fin de año, eliminar el ajuste por estacionalidad de junio y fijar un tope menor de crecimiento mensual para la zona de no intervención cambiaria.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Entendemos la frustración que generan la inflación de febrero. Sabemos cómo afecta a la gente el aumento de precios, especialmente en los sectores más vulnerables”, dijo el titular de la entidad monetaria en una conferencia de prensa desarrollada en la sede del Banco Central.
Sandleris adelantó que junto con estas políticas de corte monetaria, en las próximas semanas el Poder Ejecutivo enviará al Congreso un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del BCRA.
Los principales puntos de la iniciativa apuntarán a “establecer que el objetivo prioritario del Banco Central es la estabilidad” de precios, de “manera que este compromiso se vuelva un mandato ineludible de esta institución”,
A esto se sumará la prohibición explícita de que el Banco Central financie al Tesoro, “algo que ya está ocurriendo actualmente y que resulta importante” que quede plasmada en la Carta Orgánica.
En tanto, la medidas dispuestas por el Comité de Política Monetaria fueron: extender el objetivo de crecimiento 0 de la base monetaria hasta fin de año; hacer permanente el sobrecumplimento de la base monetaria alcanzado en febrero y establecer que los límites de la zona de no intervención cambiaria crecerán 1,75 por ciento en el segundo semestre del año.
Pedido de paciencia
El titular del Banco Central pidió paciencia para que el programa que lleva adelante pueda rendir frutos: “Los procesos de desinflación que son realmente construidos sobre bases sólidas llevan tiempo y requieren consistencia y perseverancia”, dijo.
Sandleris enfatizó que “este Banco Central se hará siempre responsable de lo que suceda con la inflación. No oculta ni ocultará el problema escudándose en estadísticas de dudosa credibilidad. No utiliza ni utilizará atajos insostenibles para bajar la inflación”.
Para dar mayor magnitud al nuevo torniquete dispuesto para secar de liquidez la plaza, el funcionario subrayó que “con estas medidas la meta de base monetaria a fin de año pasa a ser diez por ciento inferior a lo establecido originalmente”.
Tras repetir que resulta “clave mantener la disciplina monetaria”, Sandleris repitió que “los desequilibrios que han impedido bajar la inflación de manera sostenida en el pasado están resueltos o próximos a resolverse”.
Respecto a este último punto -en especial por el impacto que tuvieron los precios regulados en la inflación de febrero, del 4,2 por ciento, el presidente del Banco Central afirmó que “el atraso tarifario está prácticamente corregido. Ya se ha hecho la mayor parte del esfuerzo que implica sincerar tarifas”.
Otros de los factores que impulsaron la inflación de febrero junto con la suba de los precios regulados, fue el aumento de 10,3 por ciento promedio verificado en el valor de la carne y la recomposición de márgenes que se registró en algunos sectores que habían quedado rezagados respecto a la evolución de los precios a nivel mayorista.
Esta última cuestión, a criterio de Sandleris, “puede ser una señal de la incipiente recuperación de la actividad”. (Télam)
