Las importaciones alcanzan el 70% del mercado: el sector textil denuncia competencia fraudulenta
La industria nacional atraviesa una profunda caída en su actividad y advierte por la subfacturación de productos extranjeros que desplazan a la producción local.
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El mercado textil argentino atraviesa un momento crítico, con las importaciones cubriendo el 70% de la demanda interna. Ante este escenario, el sector denunció la existencia de una competencia fraudulenta y exigió condiciones de comercio más equitativas, en un contexto marcado por la caída en la actividad y un bajo uso de la capacidad instalada.
Desde la Fundación Pro Tejer señalaron que el actual escenario productivo se ve afectado por la veloz apertura comercial, la desregulación de las importaciones y la apreciación del tipo de cambio real. Al respecto, la entidad manifestó:
“El escenario productivo local se ve afectado por la veloz apertura comercial, desregulación total de las importaciones y la apreciación del tipo de cambio real, en un contexto de demora de medidas para reducir carga tributaria y mejorar la competitividad sistémica de la economía argentina”.
Históricamente, el mercado interno se abastecía en partes iguales por producción nacional e importaciones, pero la situación actual muestra un cambio drástico. Durante el primer semestre, las importaciones de productos finales, como indumentaria y confecciones para el hogar, alcanzaron niveles récord. En contraste, la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) advirtió que la producción local enfrenta una elevada carga tributaria, altos costos y falta de financiamiento.
FITA subrayó que la problemática principal no radica en la apertura en sí, sino en la subfacturación de importaciones, donde más del 70% de los productos ingresa a valores inferiores a los costos de materia prima. Esta situación impacta directamente en el sector formal, que registró una caída en la producción del 24,4% respecto a 2025 y del 34% en comparación con 2023. Actualmente, el uso de la capacidad instalada es de apenas el 39%, lo que implica que 6 de cada 10 máquinas se encuentran paradas en las fábricas.