Luque declaró ante la Justicia y negó haber manipulado a la familia de Maradona
El neurocirujano Leopoldo Luque aseguró ante el tribunal que no era el dueño de la salud del exfutbolista y respondió a las duras acusaciones de Gianinna Maradona durante su cuarta declaración indagatoria.
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El neurocirujano Leopoldo Luque, de 45 años, declaró este jueves por la tarde por cuarta vez en el segundo juicio que se lleva a cabo por la muerte de Diego Armando Maradona, quien falleció a los 60 años. Durante su exposición, el médico dio su versión sobre una serie de audios y respondió a los cuestionamientos de Gianinna Maradona, al tiempo que insistió en que él no era el médico de cabecera del astro del fútbol mundial.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLeopoldo Luque se presentó puntualmente a las 16 30 horas ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro. El imputado asistió preparado con una serie de documentos y audios de distintas conversaciones con los que buscó explicar su rol hacia el entorno del exjugador. "No soy el dueño de la salud de Diego", afirmó frente a los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, en un testimonio que se extendió por poco menos de 50 minutos y en el que, nuevamente, no aceptó responder preguntas de las partes.
La respuesta a las acusaciones de manipulación
La primera aclaración que realizó el imputado fue en referencia a la declaración de la última audiencia de Gianinna Maradona, quien aseguró haberse sentido "manipulada" por el equipo médico tratante. Según la hija del Diez, dicho grupo estaba conformado por el propio neurocirujano, la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y el psicólogo Carlos Díaz (34).
Ante estas declaraciones, Leopoldo Luque pidió disculpas a la familia por el uso de lenguaje peyorativo en audios privados que fueron reproducidos en el debate. El médico aclaró que sus expresiones se dieron en un "contexto de frustración y tensión" derivado de la compleja dinámica familiar. "En cuanto a la supuesta manipulación que realicé, hay una realidad que es objetiva. Nosotros estábamos con el paciente y la familia dentro de una internación en un nosocomio privado que es la Clínica Olivos", sostuvo el profesional.
Detalles sobre la internación domiciliaria
El neurocirujano argumentó que, al momento del alta en la Clínica Olivos, el paciente se encontraba lúcido, lo que descartaba la posibilidad de una internación geriátrica o psiquiátrica contra su voluntad. "Se descartaba la posibilidad de judicializarlo y la posibilidad de ir a un tercer nivel, como llaman, que es a un neuropsiquiátrico porque el paciente nunca lo aceptó", afirmó el imputado.
En otro tramo de su defensa, el médico exhibió chats y audios para demostrar que las decisiones no eran unilaterales. Sin embargo, la jornada también contó con los testimonios de dos policías y el médico que firmó el acta de defunción, quienes aportaron detalles alarmantes sobre las condiciones en la casa del barrio San Andrés de Benavídez. Según estos testigos, en el lugar "no había desfibrilador, respirador, oxígeno, no había nada" para atender una emergencia médica.
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