Miles de fieles, en las puertas de la Iglesia de San Cayetano
Grupos de familias se turnaban y dormían en carpas desde hace días para reservar los primeros lugares en la cola que reúne a miles de fieles de San Cayetano, que desde el primer minuto de hoy ingresan a la iglesia del barrio porteño de Liniers para agradecer y pedir por pan, paz y trabajo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Somos varias familias, nos conocimos hace años haciendo la cola, y desde mayo que nos turnamos y venimos dos días a la semana cada uno para guardar el lugar”, explicó a Télam Raquel Fernández, de 75 años y desde hace 40 una fiel devota del santo.
La mujer, que vive en la localidad bonaerense de Temperley, aseguró que para ella es “un ritual” participar de la vigilia, y consideró que acercarse año tras año a la puerta del templo “es una cuestión de fe que no cualquiera puede entenderla”.
“Vengo a pedir por todos esos chicos que hoy están sin trabajo, veo muchachos que tiran de un carro para poder comer, yo soy jubilada y no puedo ayudarlos mucho. Es muy triste lo que se ve”, consideró la mujer con lágrimas en los ojos.
A su lado, y dentro de la misma carpa, María Isabel interrumpió el diálogo y aseguró que “la situación está muy difícil. Este año más que nunca me toca venir a pedir trabajo por gente cercana, aunque también vengo a agradecer que tengamos salud y la posibilidad de venir hasta acá”.
En este sentido, la mujer llegada desde Pablo Podestá, remarcó que “sólo para viajar y comer algo durante el día necesitás tener plata”, y explicó que si bien ella y su “grupo” están desde mayo “guardando el lugar” la carpa para quedarse a dormir “la armamos hace cuatro noches”.
Organización
Pocas horas antes de la apertura de la Iglesia, ubicada en Cuzco 150 del barrio porteño de Liniers, las calles se llenan de vendedores ambulantes y puestos con estampitas, rosarios y decenas de adornos con la imagen de San Cayetano, algunos de los cuales se compran para ser bendecidos durante las 14 misas que se realizarán mañana.
La organización de los fieles impresiona y no deja nada librado al azar. Es así que se realizan dos filas, una es “la rápida” que ve la imagen del santo de lejos, y otra avanza más despacio ya que los fieles pueden tocar la imagen.
Abelino Portillo concurre a esta ceremonia hace 49 años, en esta ocasión junto a otras quince familias que se conocieron haciendo la fila. Ellos también empezaron a guardar el lugar en mayo pero hace dos días levantaron “la carpa”.
La primera misa estaba prevista para las 4, mientras que la ceremonia central, a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, será a las 11 de hoy. (Télam)
