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Prisión preventiva para la pareja de una mujer asesinada

El femicidio se produjo el 1 de enero, en Villa Devoto.

El Eco

El concubino de Inés Caruso, la mujer asesinada el 1 de enero pasado, fue procesado con prisión preventiva como acusado de haberla arrojado por las escaleras cuando ella pretendía abandonar el inmueble cansada de las agresiones físicas que sufría.

Se trata de Iván Darío Díaz (42), a quien el juez Nacional en lo Criminal y Correccional 14, Ricardo Farías, procesó por el delito de “homicidio doblemente agravado por ser pareja y mediar violencia de género” y también le trabó un embargo por 1.031.500 pesos.

El Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Nación informó a través de su página web (www.fiscales.gov.ar) que durante la indagatoria, a Díaz se le imputó haber asesinado a Caruso (56) entre las 18.30 y las 20 del 1 de enero pasado en el PH ubicado en la calle Morán al 1500 de Villa Devoto.

El cadáver de la mujer fue encontrado por la Policía de la Ciudad cerca de las 20.20 de dicho domicilio y de acuerdo a la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense la causa de la muerte fue un traumatismo encéfalo craneano y hemorragia meningoencefálica.

Por su parte, durante su indagatoria, el imputado, asistido por una defensa oficial, se negó a declarar y adelantó que ampliaría su declaración en otro momento.

Según el informe judicial, durante la pesquisa se recogieron distintos testimonios que refirieron que Caruso les había comentado sobre “las agresiones sufridas por parte del hombre, a quien le tenía miedo” y en ese sentido, uno de los testigos, pariente del acusado, “incluso presenció un ataque con golpes de puño en el rostro y en diferentes partes del cuerpo”.

Al momento de dictar el procesamiento, el juez Farías también valoró también un examen químico realizado por peritos de la Policía de la Ciudad que determinó la presencia de alcohol con una concentración de 1.47 gr/1 en la sangre del acusado y la declaración de un vecino de Díaz que dio cuenta de “los numerosos hechos de violencia protagonizados por el imputado que afectaban la tranquilidad y seguridad del vecindario”.

 

Valijas preparadas

 

Además, el magistrado tomó en cuenta que en la escena del crimen se hallaron dos valijas y un bolso en un pasillo cercano a la salida del PH con todas las prendas de la mujer dentro, lo que lo que “evidenciaba su clara intención de retirarse del domicilio”.

En ese contexto, y basándose en las lesiones que la víctima presentaba en la cabeza, la hipótesis es que “luego de un previo zamarreo de sus brazos” fue arrojada por la escalera interna del domicilio para causarle la muerte.

En su fallo, el juez indicó que se enmarca “dentro de los compromisos internacionales asumidos por el Estado Argentino con relación a los casos de violencia dirigidos a la mujer” y recordó que la Argentina aprobó la Convención de Belém Do Pará “que busca prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer que se concrete mediante cualquier conducta o acción basada en su género que ocasione/ muerte/ daño/ sufrimiento físico/sexual o psicológico a la mujer tanto en el ámbito público como privado”, y la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres.

En tanto, Díaz, a quien los vecinos apodan “El loco Iván”, está detenido desde la misma noche del hecho cuando fue internado en el Hospital Zubizarreta porque en una primera evaluación médica se estableció que era “peligroso para sí y para terceros”, aunque a los dos días le dieron el alta y pasó a estar a disposición del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

De acuerdo a los voceros, durante el tiempo que estuvo internado en el hospital, Díaz refirió ser adicto y que había consumido días antes cocaína, alcohol y marihuana.

La investigación se inició luego del que personal de la comisaría 11 B de la Policía de la Ciudad llegó al PH de la calle Morán tras un llamado al 911 que reportaba a una mujer desvanecida al pie de una escalera.

Al arribar el móvil policial, los efectivos encontraron muerta a Caruso, pero no en la base de una escalera, sino acostada boca arriba sobre un colchón en una de las habitaciones del inmueble.

Su concubino, el ahora detenido Díaz, reconoció que él había realizado el llamado al 911 y que había trasladado el cuerpo hasta la habitación y los policías notaron además que tenía claros signos de estar alcoholizado. (Télam)

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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