Un juez ordenó que siga preso un hombre que ya cumplió su condena por violencia
Un juez dispuso que un hombre que cumplió la pena de ocho años de cárcel por dejar ciega a su esposa producto de los golpes recibidos, continúe detenido por su negativa a someterse a un tratamiento y mantener una conducta “agresiva y hostil” en prisión.
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La decisión del juez de Ejecución Penal de La Plata José Villafañe recayó sobre Carlos Goncharuk, quien cumplirá el sábado 14 de septiembre la condena a ocho años impuesta en un juicio oral por el delito de “lesiones gravísimas” en perjuicio de su exmujer, Susana Gómez, quien quedó ciega por los golpes que recibió en su cabeza.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Siento alivio, y quisiera creer que él (Goncharuk) va a cambiar, va a hacer el tratamiento y cambiar, porque con los informes desastrosos que hay no puede salir sin hacer el tratamiento, que es algo que preveía el fallo”, aseguró a Télam Susana Gómez, al movilizarse este mediodía junto a organizaciones feministas y de protección de las víctimas de violencia de género hasta el juzgado de Ejecución Penal platense, donde el magistrado notificó lo resuelto.
Junto a Gómez estuvo presente Darío Witt, fundador de Casa María Pueblo, el refugio en el que la mujer se escondió tras ser atacada y donde se le brindó contención jurídica y psicológica.
“El punto 2 del fallo condenatorio preveía que Goncharuk realizara este tratamiento con perspectiva de género para que él pueda reposicionarse de manera que reconozca los hechos de violencia contra las mujeres, que pueda reinsertarse en sociedad sin temor a que vuelva a agredir a otra mujer”, explicó Witt a esta agencia.
En el fallo al que tuvo acceso Télam, Villafañe hizo lugar a un planteo de la fiscal de Ejecución Laura Lasarte tras analizar los informes sobre la salud mental de Goncharuk, su negativa a someterse a tratamientos vinculados con la temática de violencia de género y los episodios de violencia que protagonizó en las cárceles en las que estuvo recluido.
El magistrado señaló que el agresor “transitó por casi un cuarto de las cárceles de la Provincia, sitios que cuentan con diferentes regímenes y modalidades y en los que podría haberse incorporado dentro de los dispositivos de tratamiento, pero en ninguna de las unidades se lo pudo incluir”.
“Cada vez que se intentó incorporarlo a algún tratamiento de rigor, el abordaje se vio truncado por cuestiones estrictamente achacables a él”, insistió el juez.
Incumplimiento
El magistrado aseguró que el hombre “fue condenado a la pena de ocho años de prisión por resultar autor del delito de lesiones gravísimas, disponiéndose, además, que reciba un tratamiento psicológico y socio educativo tendiente a lograr su inserción social y reposicionamiento subjetivo frente a actos de violencia de género”.
“Lo que ocurre es que la pena decía que él tenía que estar privado de su libertad ocho años y que debía hacer un curso socioeducativo para repensar y replantear la violencia contra la mujer. Esto no lo hizo, o sea que no cumplió con su pena”, indicaron a Télam altas fuentes judiciales.
Esas fuentes explicaron que el fallo “dio respuesta a un pedido de la fiscal para que resuelva una media cautelar por la posible afectación de derechos concretos y pidió que vencida la pena Goncharuk continúe privado de la libertad hasta que resuelva un tribunal de familia”.
“Si el juez de familia el lunes o martes decide que él tiene que salir, ordenará su libertad”, aclararon.
Por ello, Villafañe dispuso que se dicte una orden de internación compulsiva “para que reciba tratamiento específico, como medida de seguridad en resguardo de la víctima, familiares y el resto de la sociedad”.
Según los peritos judiciales, Goncharuk “no evidencia mecanismos revisores de su accionar e intenta responsabilizar a terceros de los hechos por los cuales está privado de su libertad”.
“Si bien trata de brindar una imagen de superación, consideramos que aún se sostienen sentimientos de ira y enojo por la situación de encierro”, indicaron los peritos, que advirtieron que presenta “agresividad contenida e intenta intimidar al entrevistador”.
El agresor presenta una “postura reivindicativa y agresiva, hostil, beligerante de amenazas, buscando provocar intimidación y conmover a quien lo evalúa”, indicaron.
El magistrado ordenó al Servicio Penitenciario Bonaerense que aloje a Goncharuk en un establecimiento que posibilite su evaluación psicológica, psiquiátrica y social, y le ofrezca “un tratamiento psicológico y socio educativo tendiente a lograr un reposicionamiento subjetivo frente a los actos de violencia de género”.
En el juicio quedó acreditado que en junio de 2011 el hombre tomó la cabeza de la mujer y la golpeó en reiteradas oportunidades contra la pared, provocándole doble desprendimiento de retina.
Gómez relató las golpizas que sufría de parte de su esposo y cómo éste le advertía “te voy a matar, te voy a dejar ciega”, lo que finalmente logró. (Télam)
