Necrológicas
V NILDA CAPUANO VIUDA DE MÁLAGA
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFalleció el 1 de junio a los 92 años. Siendo muy pequeña había quedado huérfana de madre y concentró todo el amor que en ella había en sus hermanos y en la figura de su padre y a quien se apegaba con su energía de niña para colaborar en todo.
Recordada por siempre por los clientes de la panadería “La Tandilera” por su atención inigualable y simpática, pero sin perder de vista el trajín de la elaboración del pan, las facturas, y toda la repostería, muchas veces de su propia manufactura. Pasados los años todos los obreros y empleadas de la venta al público la han recordado con su mayor estima. Mujer trabajadora como pocas. Atenta a las tareas del hogar y al cuidado de su familia. Una vez vendida la panadería, siempre recordaba, con sumo agrado, esos años de tanto sacrificio.
Soportó con increíble fortaleza el fallecimiento de su hijo Alberto, su esposo Venancio y su joven nieto Facundo. Mucho amor tenía todavía para dar a su familia entera, a sus nueve nietos y ocho bisnietos. Para todos fue un ejemplo de fortaleza, bondad y buen ánimo.
Que descanse en paz en su última morada y brille para ella la luz que no tiene fin. La familia agradece con afecto las valiosas muestras de condolencias y compañía recibidas.
V FERNANDO RUBÉN FERNÁNDEZ
Nació un 6 de diciembre de 1971, siendo el primer hijo de Rubén y Mirta, luego llegarían sus hermanos Marcelo, Lucas y María. Casado en primeras nupcias con Paula De Fino (f) y fruto de ese amor tuvieron seis hijos: Franco (f), Guadalupe, Paula, Rocío, Agustín y Sofía. Fue una persona y conocida ya que se dedicaba a la seguridad en distintos boliches y recitales que se ofrecían en la ciudad.
“Amor, si hay historias para recordar seguro será la nuestra. Donde te conocí, te despedí. Fuimos muy felices, solo te adelantaste un rato, sé que nos volveremos a ver. Te amé, te amo y te amaré, tú rubia Faby. Te recordaremos siempre nuestro genio amor. Te amamos. Tu familia. ‘Nadie es capaz de matarte en mi alma’, Fabiana”.
V VENERA MARGARITA ISLAS VDA. DE ORONS
Venera Margarita Islas viuda de Orons, nació en Rauch el 9 de junio de 1923 y pasó toda su infancia junto a sus once hermanos, los cuales fue dejando en este camino, siendo ella la última en irse.
Superó con fuerza y valentía la prueba más difícil que pueda afrontar una madre, la pérdida de dos de sus hijas: Beatriz y Olga, quedando en su compañía incondicional su hija Mirta.
Trabajó desde muy chica, con solo 14 años y hasta tus 82 fue reconocida por sus empleadores, como “Marga” y como alguien más de la familia Iglesias.
Casada en Tandil y luego de quedar viuda, vivió sola hasta sus 92 años, cuando recién ahí comenzaron a pesar las angustias, los años, el desgaste y necesitó compañía, la que tuvo con personas que la cuidaron y demostraron todo su afecto.
El pasado 9 de junio con su último esfuerzo, sopló la velita de su torta. Festejaba, sin festejar, sus 96 vueltas al sol y sin saber que se despedía para partir unas pocas horas después.
Tal vez si lo sabía, tal vez eligió irse ese día, o tal vez solo fue una loca coincidencia del destino, irse el mismo día que su amado esposo, 22 años después.
“Descansa en paz ‘abuelilla’, duerme tranquila, ya no hay más dolor, el cansancio, el desgaste de los años y las angustias ya no pesan. Los que quedamos aquí, te recordamos como una mujer fuerte, luchadora, trabajadora incansable, generosa, buena madre, y llenando de cariño y protección a tus nietos y bisnietos. Te despedimos con amor. Tu familia y todas las personas que te quieren”.
V HECTOR MARTÍN PALAVECINO
Héctor Martín Palavecino más conocido como “Finito”, nació un 17 de julio de 1931 y pasó su infancia en El Solcito concurriendo a la escuela 18 “Juan José Paso”. Vivió con sus padres Doña Sofía Silva y Don Gervasio Palavecino y su hermano menor Víctor Palavecino.
Su primer trabajo en la ciudad fue como diariero, luego se desempeñó como mozo en el Hotel Imperial, tarea que realizaba mientras estudiaba para ingresar al Ferrocarril, siendo esto último donde trabajó.
De chico siempre soñó con viajar y lo logró viajando no solo por toda la Argentina sino también por el mundo.
“Finito” conoció a una familia del barrio con la que entabló una fuerte amistad con uno de sus hijos, Gustavo Del Collado, el cual lo consideraba un hijo del corazón. Lo cuidó como un padre y luego sus hijos y señora cuidaron de Héctor como quería Gustavo, quien falleció hace un año y cuatro meses.
Su hobby en paralelo con el ciclismo fue el fútbol, vinculándose con el club Defensores de El Solcito, además de ser fanático de River Plate.
Su gran amigo “Pirulo”, Corina, Marcelo, Mauro, primos y otros familiares, lamentan su deceso y ruegan una oración para el eterno descaso de su alma.
V ANÍBAL OSCAR ACUÑA
Aníbal nació en Tandil, un nacido y criado, el 22 de agosto de 1983. Una infancia en la zona del ferrocarril, jugando entre los trenes, en un Tandil que empezaba a crecer y embellecerse pero surcada por un ambiente en plena guerra mundial, recibiendo muchos inmigrantes.
Siempre de la mano de su hermano mayor Horacio (Toto), con quien trabajó en Kafka y otras curtiembres de la zona.
Más conocido por el apodo de “Nardo”, trabajó 15 años Metalúrgica Tandil hasta que una grave lesión en una mano lo retiró de las tareas delicadas.
Muy dedicado a sus hijos postizos, ya que no tuvo los propios, dedicó mucho tiempo en jugar con sus sobrinos y luego con los hijos de ellos, esmerándose como el amable tío que fue.
Durante 25 años vivió luego con su hermana Olga y su cuñado Alfredo (Canuto) Barragán, y años después se instaló en el predio de la familia Bedascarrasbure, de quien era tío de los propietarios, que posteriormente pasó a llamarse Cabañas Manantial de los Amores. Supo desempeñar sus tareas y su retiro en este bosque, acompañado de turistas y paseantes con los que entablaba sus charlas.
Incansable trabajador de gran estado físico aunque no se cuidara ni en fumar ni en las comidas, gozaba de una salud y fuerzas envidiable.
Festejó, como anécdota, en el 2010 su cumpleaños mientras rescataban a los mineros chilenos de Atacama.
“A la edad de 81 años, el tío ‘Nardo’ se fue en paz una tarde, el 7 de junio, mientras descansaba de unas dolencias”.
V AGNETA HANSEN TOKSVIG DE SOMMER
Nació en la primavera tandilense en el 1931, más precisamente un 8 de octubre y fue hija de inmigrantes Daneses dedicados a las tareas rurales y ligada fuertemente con la congregación en sus múltiples actividades sociales y culturales propias de la misma.
Tuvo una vida de pujanza, sacrificios y afectos propios de la época junto a su esposo Oscar Sommer, familiares y amistades. La familia la recordará por siempre.
V MAGDALENA INZA DE GUTIÉRREZ (POCHOLA)
Magdalena Inza de Gutiérrez (Pochola) nació el 31 de octubre de 1920 en la zona de Iraola, lugar en el que vivió hasta su adolescencia. Sus padres fueron José Inza y Magdalena Elverdín, ambos vascos-navarros nacidos en el pueblo de Azpiroz, cerca de Pamplona.
Fue la menor de ocho hermanos. Concurrió a la escuela 18, ubicada entre El Solcito e Iraola. Contaba que todos los días iba a la escuela manejando un carro con caballo, y llevaba a dos vecinos menores que ella. Años más tarde, sus padres se vinieron a vivir a Tandil para que sus hijos pudieran estudiar. Estudió contabilidad y se recibió de tenedora de libros. Aquí conoció a Pedro Gutiérrez, con quien se casó el 19 de octubre de 1940. Dos años después tuvo a su única hija, Magdalena Martina. Dedicó su vida a la familia, ayudó y estuvo siempre presente en la vida de sus dos nietos Martín y Maylen, a quienes adoraba. Con el correr de los años llegaron sus seis bisnietos: Magdalena, José, Ignacio, Lucía, Victoria y Paloma; y luego sus dos tataranietos, Magdita y Fermín.
Participaba en todas las reuniones familiares, almuerzos dominicales, cumpleaños, etc, donde colaboraba con sus exquisiteces culinarias. El pasado 9 de junio, a sus 98 años, se fue físicamente. Orgullosa, con su gran familia, de haber podido dar amor a todos, incluyendo sobrinos, primos, nietos del corazón, amigos y vecinos que siempre la recordarán. Por supuesto no podremos olvidar los últimos cuatros años en que vivió en casa de su hija y su yerno José, que con la ayuda de Marisa y Stella la cuidaron y le dieron todo el amor que ella merecía.
“Pocholita, como te decían tus bisnietos y tataranietos, ya te estamos extrañando. Todos ellos estuvieron cuidándote hasta el último día. Tu partida nos generó a todos un gran dolor que solo el tiempo podrá sanar”.
V SALVADOR SINÓPOLI
Salvador llegó a la Argentina el 31 de mayo de 1938, desde su amada Italia, buscando junto a sus padres un mejor futuro.
Transitó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio San José y ya de adolescente y con su título logrado comenzó a trabajar en aquello que se conoció como “La Tandilera”, de la familia Magnasco; desde allí, siempre estuvo ligado laboralmente a esa gran familia que le posibilitó seguir desarrollando sus actividades laborales hasta apenas un par de meses anteriores a su deceso. Enrique, Luis y Virginia estaban en su corazón como parte de sus más preciados afectos.
Construyó una familia ejemplar junto a su esposa Elsa y sus tres hijas a quienes apoyó y acompañó en todas sus actividades y emprendimientos con dedicación, presencia y consejo.
Supo hacer de su vida un camino de reconocimiento y sembró amistades en todos aquellos lugares de los que supo ser parte.
Sus once nietos tuvieron la oportunidad de conocer y reconocerse en alguien que solo supo sembrar honestidad, buen nombre y generosidad sin límites. El “nono” fue quien veló por cada uno de ellos y les dejó un recuerdo imborrable. A cada uno de sus yernos supo incluirlos y reconocerlos como los hijos varones que no había tenido.
Hoy sus hijas no recogen más que grandes reconocimientos, buenos recuerdos y anécdotas propias, de cercanos y conocidos. Porque Salvador fue una muestra cabal de lo que significa ser “una gran persona” y su pérdida les produce un profundo dolor; pero también saben de su legado, lo que las llena de orgullo y satisfacción.
Todos vamos a recordarlo con gran emoción y con la tranquilidad de que supo construir una excelente vida. Y que supo disfrutarla a pleno y sin olvidar a quienes tenía a su alrededor con una generosidad inconmensurable.
Hoy no le decimos adiós. Le deseamos un buen viaje. Junto a su amada y extrañada Elsa. Nos veremos en otra vida.
Se conmemora el Día Mundial de la Esclerodermia
El 29 de junio se conmemora el Día Mundial de la Esclerodermia, una enfermedad autoinmune que endurece la piel y afecta en mayor medida a las mujeres de entre 30 y 50 años, que deben readaptar sus vidas a esta patología.
En el siguiente artículo acercamos información sobre la enfermedad, sus principales síntomas y algunas recomendaciones para pacientes.
La esclerodermia es una enfermedad autoinmune que endurece la piel y órganos, como el corazón, el esófago, el intestino, los pulmones y los riñones, en distintos grados. Se trata de una enfermedad rara y crónica, cuyo origen es todavía desconocido. Y aunque sea una enfermedad poco frecuente, las estadísticas marcan una tendencia creciente a través de los años.
Puede presentarse de forma localizada -principalmente en la cara, manos o pies- o de forma sistémica, que se extiende a todas las partes del cuerpo incluyendo los órganos. Los principales síntomas de la esclerodermia son cansancio, debilidad, dolor articular y muscular e hinchazón en las manos, engrosamiento y endurecimiento de la piel, manchas en la piel, pérdida de peso, hipertensión, problemas digestivos, dificultad para respirar, entre otros.
Por otra parte, muchos de quienes padecen la enfermedad desarrollan el fenómeno de Raynaud, que afecta a los vasos sanguíneos, sobre todo a los que están en los dedos de las manos y de los pies, generando un color azul en las zonas afectadas.
Para diagnosticar la enfermedad, el médico debe diferenciar la esclerodermia de otras patologías que afecten a los tejidos, como el lupus eritematoso o la artritis reumatoidea. Para eso, el paciente deberá realizarse una serie de estudios que incluyen: revisión de la historia clínica, análisis de anticuerpos y creatinina, análisis de la extensión de las afecciones cutáneas, esofagograma, electrocardiograma, ecocardiograma con doppler y radiografía de tórax.
Una vez confirmada la enfermedad, el tratamiento es más bien sintomático, para minimizar los efectos. Es importante que la persona con esclerodermia se mantenga en permanente contacto con su médico especialista, para que haga un seguimiento y efectúe estudios periódicos.
Parte del tratamiento es también psicológico, que pasa por la aceptación de la enfermedad, la conciencia de que cuanto más nos cuidemos mejor estaremos y la búsqueda de una red de apoyo en familia, amigos y otras personas con esclerodermia para afrontar cualquier problema social, laboral o físico.
Es importante considerar que la mayor parte de los pacientes a los que se les diagnostica esclerodermia son mujeres de entre 30 y 50 años, con vidas sociales y laborales activas. Por este motivo, uno de los factores con mayor incidencia en la calidad de vida del paciente es la aceptación e implicación que brinda el entorno.
Consejos para pacientes
La pareja y la familia. Los seres queridos deben ser tan expertos como el paciente en todo lo relacionado a la enfermedad, y asumir su día a día. La medicación, las cosas que no están permitidas, la necesidad de estar en un ambiente cálido, etc. Este conocimiento los ayudará a entender e implicarse en los cuidados.
El ámbito laboral. Es quizás el más complejo, ya que una persona con esclerodermia suele tener serias dificultades para poder trabajar una jornada completa. Es fundamental intentar seguir trabajando, pero de forma adaptada a nuestras necesidades.
Las salidas con amigos. En ocasiones quienes padezcan esta enfermedad se verán con ganas de hacer un plan y otras en las que deberán rechazar la invitación. Si no queremos desconcertarlos o hacerlos sentir rechazados, es importante explicarles bien lo que ocurre. Hablar a corazón abierto de la fatiga, el dolor articular y muscular, las subidas y bajadas de ánimo. Cuanto más conozcan lo que pasa, más entenderán.
Desde el Instituto de Inmuno Oncología Dr. Ernesto J. V. Crescenti advierten que es necesario estar atentos a las señales de alerta. Una detección temprana puede mejorar considerablemente la calidad de vida del paciente.
La calefacción y su impacto
en la salud respiratoria
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria brinda información sobre los cuidados a tener en cuenta y algunas recomendaciones para calefaccionar con precaución.
Calefaccionar los ambientes es una medida que nos permite hacer frente a las condiciones climáticas del invierno, además de brindarnos confort, pero también puede resultar perjudicial para la salud, dependiendo del sistema de calefacción utilizado y de la temperatura a la que se lo utilice.
Lo ideal es que la temperatura a la que se calefacciona un ambiente no supere los 21-23 grados y que la humedad se sitúe entre el 50 y el 70 por ciento. La calefacción excesiva aumenta el contraste de temperatura entre interior y exterior, lo que puede disminuir la capacidad de respuesta de los mecanismos defensivos del organismo.
La oferta de sistemas de calefacción es bastante amplia, sin embargo, no podemos decir que ninguno de estos dispositivos reúna las condiciones ideales.
Los artefactos que funcionan a combustión (estufas de parafina, a querosén, gas o leña, las cocinas o los braseros) consumen oxígeno y liberan gases nocivos, como el monóxido de carbono. La combustión inadecuada del material empleado para la producción de calor, o un sistema de ventilación insuficiente, pueden provocar la acumulación de niveles peligrosos de estos gases nocivos.
El monóxido de carbono es un gas imperceptible por ser incoloro, inodoro y porque no irrita las mucosas, pero ocupa el lugar del oxígeno en la sangre, por lo que impide su llegada a los diferentes órganos y tejidos. La intoxicación por este gas puede culminar en un paro cardiorrespiratorio y muerte. En intoxicaciones de menor grado puede haber dolor de cabeza, náuseas, debilidad, mareos, etc.
Otro gas peligroso es el dióxido de nitrógeno, que se libera cuando las cocinas, hornos de gas y estufas de parafina no funcionan correctamente. Este gas no se huele ni se ve, pero es irritante para las mucosas y puede causar dificultad respiratoria, sobre todo en pacientes asmáticos, con EPOC o con otras patologías respiratorias crónicas.
Existen otros productos derivados de una mala combustión, sobre todo de estufas o chimeneas de carbón y leña, que son partículas de tamaño tan diminuto que pueden depositarse en lugares profundos del árbol bronquial, pudiendo favorecer la aparición enfermedades respiratorias crónicas (como EPOC) o tumores.
La importancia de la
humedad en el ambiente
Los sistemas de calefacción por aire caliente (aire acondicionado) tienden a resecar el ambiente, lo que hace que las vías aéreas también pierdan humedad. El resecamiento del árbol respiratorio disminuye sus mecanismos de defensa favoreciendo las infecciones y puede generar congestión nasal o tos, sobre todo en los alérgicos, o puede favorecer las exacerbaciones asmáticas en quienes padecen esta patología. Es importante tener en cuenta que la circulación de aire caliente arrastra partículas de polvo que contienen alérgenos, sustancias que favorecen el desencadenamiento de los síntomas alérgicos.
Los sistemas de calefacción más recomendados, sobre todo para aquellos que padecen patologías respiratorias crónicas, serían algunos tipos de estufas eléctricas, las losas radiantes, los radiadores y los calefactores que cuentan con sistema de cámaras de combustión cerradas con evacuación externa de los gases generados producto de la combustión.
Recomendaciones
A pesar de las desventajas mencionadas de los diferentes sistemas de calefacción, puede resultar más perjudicial para la salud no calefaccionar en épocas frías del año. Lo recomendable es que los ambientes estén templados, bien ventilados y asoleados porque el sol disminuye los ácaros de polvo y mantiene la temperatura.
Verificar que todas las fuentes de calor funcionen correctamente: siguiendo escrupulosamente las instrucciones de los fabricantes para la puesta en marcha y en el manejo de los dispositivos.
Salida de gases al exterior. Cuando se usan determinadas fuentes de calor hay que tener en cuenta que tengan una adecuada salida al exterior, y de no ser así, tener la precaución de abrir una ventana cada cierto tiempo, para ventilar el habitáculo donde se encuentra.
Apagar la calefacción por la noche. También se recomienda ventilar la casa antes de encenderla por la mañana.
Limpiar regularmente los filtros del aire acondicionado: este dispositivo es uno de los que más reseca el ambiente y las mucosas, además de reunir distintos agentes en los filtros que es importante limpiar con regularidad.
Evitar fuentes de combustión que generan residuos: como el humo del cigarrillo, sahumerios, inciensos, etc.
