Elongación: la técnica de estiramiento que se puede practicar a cualquier edad
El trabajo de elongación requiere tiempo, no es mágico, es progresivo y necesita muchas repeticiones. Pero a la larga tiene sus beneficios. Cómo hacer ejercicios en casa o aprovechar clases que alivian la vida cotidiana y liberan problemas posturales.

Los especialistas entienden que el cuerpo es una esponja que consume todo, y en el último tiempo se ven muchas espaldas encorvadas. Por eso la importancia de lograr movilidad y flexibilidad, con una disciplina en la que se trabaja desde cervicales, espaldas, rodillas y miembros superiores e inferiores.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCristina Miranda, profesora de Danzas Clásicas, exdirectora del Ballet Municipal, hoy abocada a dar clases de elongación, movilidad y flexibilidad en el Centro Danés, explicó que el trabajo de elongación requiere tiempo, no es mágico, es progresivo y necesita muchas repeticiones y a la larga tiene sus beneficios.

En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, señaló que con esta práctica “se pueden prevenir lesiones, ayudar a la parte postural, aliviar el estrés” y recomendó “hay que trabajar consciente del cuerpo”.
“La elongación es estirarnos, se busca la flexibilidad, y es primordial no solamente para la gente que hace alguna actividad física sino para nuestra vida cotidiana”, describió Miranda al tiempo que señaló que a las clases “mucha gente viene diciéndome por ejemplo que no se puede atar los zapatos o no puede alcanzar algo en la alacena, que le tira el hombro o la espalda”.
Y puntualizó que se ven muchas espaldas totalmente mal por las posiciones. “Entonces el trabajo que hace la elongación es muy importante, hay que buscarla, dedicarse y hacer ejercicios. Siempre le digo la misma frase a mis alumnos: ‘un cuerpo con movilidad es un cuerpo sano’”.
La elongación en adultos y adultos mayores
A la práctica se acerca mucha gente con dolencias, “pero me dicen que no hacen nada. Sobre todo la gente grande, y eso hace que las articulaciones se sientan, y allí les señalo la importancia de poder caminar, buscar ejercicios que con poco se puede mejorar y mucho”, manifestó.

La profesora aclaró que cualquier persona puede acercarse a la práctica, No se necesita experiencia y remarcó que en el último tiempo comenzaron muchos varones.
“Tengo grupos que hace mucho que van, como gente que se va sumando. Siempre les digo que prueben una clase y vean de qué se trata, que vamos a trabajar caderas, piernas, una movilidad integral. Si tienen alguna dolencia o algo muy específico les pido que me lo digan y vemos lo que puede hacer y separo en grupos, pero todo el mundo puede hacer los ejercicios”, remarcó.
La docente destacó que “nuestro cuerpo es una esponja que consume todo, como los nervios”.
“Estoy viendo muchas espaldas encorvadas. El frío ahora nos tiene tensionada la espalda, las cervicales, pero en la hora que hacemos movilidad la gente se va como más libre”, describió.
Y aclaró que la práctica de elongación no es mágica, sino que “es un trabajo progresivo que necesita muchas repeticiones y a la larga tiene sus beneficios. La rutina, el trabajo, las preocupaciones todo va a veces a la espalda. Se ve mucha escoliosis, también en los chicos jóvenes por la carga de las mochilas, la postura con los hombros hacia adelante”.
Cuando llegan los avances en la elongación
“Eso me da satisfacción de poder ayudar, busco los ejercicios para poder aliviarlos”, apuntó Miranda y señaló que la elongación ayuda a estirar los músculos, por lo tanto las articulaciones van a estar más libres, no tan rígidas”.
En los encuentros se prepara al cuerpo con diferentes ejercicios, se trabaja flexión hasta donde cada alumno llega. “En las clases de una hora se comienza con una entrada en calor y se van sumando ejercicios de distinta complejidad. Además se trabaja con bandas, pelotas y bastones”, expresó la docente.
Miranda contó una recomendación que da cuando ve la postura de hombros hacia adelante. “Siempre les digo de llevarlos hacia atrás, liberar, sacar pecho, pensar en nuestra espalda a la que muchas veces no la cuidamos”, dijo, al tiempo que manifestó que “el trabajo detrás de una computadora o de muchas horas parado eso se traduce en la postura. Ni bien entran me doy cuenta por dónde tengo que trabajar”.
Los ejercicios de elongación pueden seguir en casa
La profesora les recomienda a sus alumnos que sus casas seguir con algunos ejercicios hasta el próximo encuentro. “Todos tienen una silla, pueden agarrarse de ahí y realizar movimientos con las herramientas que les doy como para que en la casa los días que no van los hagan y también los pueden hacer en la cama”.
Y otro punto fundamental que remarcó es el uso de la tecnología, como el teléfono celular, por lo que recomienda que luego de utilizarlo se relaje el cuello, teniendo en cuenta el tiempo que la persona pasa frente a la pantalla. “Y no sólo queda en las cervicales, se traslada a la espalda y a veces hasta se duermen los brazos”, indicó.
El trabajo con deportistas y bailarines
Miranda también trabaja con deportistas y bailarines y resaltó que “este año comenzó a practicar mucha gente que corre para profundizar un poco más la elongación que pueden hacer después de una carrera”, y detalló que para ellos “tengo un plan un poco más profundo, lo mismo que para bailarines, quienes hacen pole dance, realizan la misma clase pero les pongo cosas más específicas”.
“Creo que la gente tiene que ser consciente de su cuerpo y sobre todo cuidarlo, tal vez no nos damos cuenta ahora pero cuando seamos más grande empieza a cambiar, hay más limitaciones y tenemos que ver cómo lo podemos ayudar, es un momento para encontrarnos con cuerpo, alma y mente y es satisfactorio”, concluyó.